Tras la media sanción del proyecto del impuesto a las grandes fortunas en la Cámara de Diputados, el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, cruzó al Gobierno por no contemplar otras posibilidades. Además, habló de un “desgaste” en la relación de los empresarios con las autoridades nacionales. Acevedo reconoció que el avance del proyecto no estaba en sus planes, aunque remarcó el malestar por “la poca receptividad” de los argumentos esgrimidos por el sector empresario. Y enfatizó: “Nos juntamos con todos y nos escucharon, pero evidentemente en la decisión final solo pesó lo político”. “Desde lo económico no es razonable lo que se aprobó. Bajo ningún punto de vista. Nosotros presentamos un documento muy completo tanto en el Congreso como a varios ministros y nos escucharon muy atentamente. Pero luego fue todo como si nada. Nos preocupa realmente el efecto negativo que esto tendrá en las inversiones. Coincidimos en que paguen más los que tienen más, pero este impuesto es totalmente confiscatorio”, afirmó Acevedo. Pero no se quedó allí. Respecto del supuesto impacto negativo del gravamen extraordinario, Acevedo subrayó: “No tenemos previsibilidad, en un mundo en el que ya hay poca previsibilidad”. Y agregó: “Pero la diferencia es que en otros países se trata de reactivar la economía, con medidas que colaboren con ese objetivo. Pero acá vamos a contramano de todo eso y vamos a lograr el efecto contrario”.
“Cuando se toma el tema como bandera política es imposible razonar. No se piensa cómo salir en conjunto de un país estancado hace mucho tiempo. Esto se debe discutir de forma global. No es el momento para hacer esto porque lo que precisamos es salir a flote. Falta imaginación para encontrar otras formas, no que se le pegue al aparato productivo, que debe salir de la crisis”, analizó el titular de la UIA.