Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
El País #GraveSituación

La muerte de una joven delata una vez más el drama de wichís en Salta

Apuntan al gobierno de Gustavo Sáenz por la precaria condición de los pueblos originarios.

Una joven wichí de 20 años de edad, perteneciente a la comunidad El Chaguaral, en el departamento San Martín, falleció la noche del 4 del corriente mes y año en un terraplén cuando intentaban llegar al pueblo de General Ballivián para que recibiera atención sanitaria, informó Amancio Ángel, de la comunidad El Chorrito a medios nacionales.

 

Vecina de El Chaguaral, la joven llevaba días enferma sin que sus familiares pudieran trasladarla, dado que en el lugar no cuentan con ambulancia y los caminos están en muy mal estado.

Finalmente, el viernes último consiguieron un remís que los llevara desde El Chaguaral a Ballivián. Pero entre las 20 y 20.30, cuando les faltaban 22 kilómetros para llegar a la Ruta Nacional 34 e iban todavía por un camino interno sin pavimentar, los sorprendió una lluvia, el vehículo se atascó en el barro y debieron pasar la noche en el lugar. En esas circunstancias la joven falleció, no se conoce todavía la causa de la muerte.

 

Amancio Ángel recordó que comunidades indígenas y criollas que residen en esa zona vienen manteniendo un reclamo al gobierno de Gustavo Sáenz “por el tema de la salud, ambulancias, médico y el centro sanitario” que se encuentra en la comunidad Corralitos.

 

Entre otras faltas, los vecinos piden la devolución de una ambulancia que fue donada para ese lugar pero al poco tiempo fue llevada al hospital de Mosconi.

 

Repercusión internacional: “genocidio silencioso”

 

La terrible situación que atraviesan los pueblos originarios de Salta y que derivaron en movilizaciones hacia la ciudad Capital de nutridas comunidades en reclamo de recursos tan elementales como el agua, la salud e incluso el cuidado nutricional principalmente de los niños por parte del gobierno de Gustavo Sáenz tuvo repercusión en medios europeos.

 

El pasado 15 de noviembre, la prestigiosa editorial española Nueva Tribuna definió a la situación de estas comunidades como “genocidio silencioso” y argumentó que “poco antes de declarada la pandemia de Covid-19 la Organización de las Naciones Unidas expresó al Gobierno argentino su preocupación por el estado nutricional que experimentaban los niños y niñas de la provincia de Salta, ubicada al norte del país, y que alberga la mayor cantidad de familias cuyos ingresos no cubren la canasta básica. En el primer semestre del año la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) confirmó que el 45, 5 por ciento de los salteños viven bajo el umbral de la pobreza, una cifra que se eleva de la media nacional que, según el mismo organismo, el de 40,9 por ciento”.

 

Y denuncia: “Más de un millón de hectáreas de la provincia de Salta fueron arrasadas para el monocultivo de la soja y la ganadería. Los wichís fueron desplazados y marginados en pos del beneficio de los grandes terratenientes y miembros de la Sociedad Rural (...) la desigualdad creció exponencialmente en la provincia de Salta, pero afectó de manera particular a los niños y niñas wichís que comenzaron a sufrir las consecuencias del hambre. El afán de lucro se tradujo entonces en un exterminio silencioso. Al igual que en el Amazonas brasileño, los pueblos originarios se vieron obligados a ceder al Estado tierras —que les correspondían ancestralmente— para la explotación de grandes compañías”.

 

“Los niños se deshidratan y mueren”

 

“El agua de la lluvia es la que podemos extraer con una bomba que funciona pocas horas al día. Los niños se deshidratan y mueren sin que nadie haga nada”, denunciaba la maestra wichí Rosa Rodríguez, quien también sostuvo que a principio de año cuatro adolescentes de la comunidad se quitaron la vida”, sentenció la mencionada editorial.

Seguí a Nuevo Diario Web en google news

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso