Cristina Kirchner definió este mediodía el giro a las comisiones de la ley del aborto y tuvo el primer gesto para apurar su sanción: no incluyó a Legislación General y Asuntos Constitucionales, pese a que hasta el jueves los senadores del Frente de Todos las daban como seguras por la confianza en sus presidentas, la correntina Ana Almirón y la santafesina María de los Ángeles Sacnun.
Ambas son oficialistas, votaron a favor en 2018 pero nadie había tomado en cuenta que en sus comisiones hay una mayoría de votos celestes que podían complicar el dictamen. Lo advirtió Anabel Fernández Sagasti, vicejefa del bloque Frente de Todos y encargada de juntar los votos entre los suyos, que de inmediato coordinó con Cristina cambiar los giros a las comisiones de Banca de la Mujer, Salud y Justicia y Asuntos Penales, las tres con supremacía verde.
La primera será cabecera, por estar manejada por una dupla femenina que milita por la ley: la presidenta es la oficialista Norma Durango y la vice Guadalupe Tagliaferri, del PRO. En Salud está al frente el radical Mario Fiad, radical y celeste; y Justicia tiene a cargo Oscar Parrilli, mano derecha de Cristina para lo que haga falta.
El poroteo de vocalías garantiza el dictamen que se emitiría el jueves, tras cuatro días de prolongados plenarios de comisiones en los que no se escatimarían invitados para dejar contentos a todos. El primero será el lunes a las 14 horas, con la visita de funcionarios.
El viernes sería el plenario para la ley de los "100 días", que la oposición votó en Diputados pero la definió como "un compendio de buenas intenciones" y "políticas públicas ya existentes". Fernández Sagasti se cruzó este viernes a la Casa Rosada a informar el cronograma al jefe de Gabinete Santiago Cafiero y a la secretaria legal y técnica Vilma Ibarra, además de ajustar estrategias.
Diputados aprobó el aborto y Alberto busca que el Senado la sancione rápido
El plan es sesionar el 29 de diciembre, aunque antes los verdes de cada fuerza política deben hacer los deberes y asegurar entre todos los 37 votos necesarios para sancionar la ley. Todavía no están, pero resulta alcanzable por la aparición de una nueva lista de indecisos, senadores que en estas semanas se mostraron dispuestos a revisar sus posturas y se convirtieron en decisivos.
El último conteo que manejan arroja un virtual empate en 33 entre intransigentes a favor y en contra, o sea, necesitan de cuatro votos para abrir la sesión e imponerse, aunque entre los positivos cuentan al entrerriano Edgardo Kueider, del Frente de Todos aunque todavía se auto define indeciso.
Pero si alguno de los grupos pasara al frente en el marcador podría llegar a 37 con abstenciones, como se denomina a los senadores que piden no participar de la votación pero ayudan con el quórum, una decisión que nunca es inocente. Esa sería la misión de los oficialistas que trabajan para que haya ley.
Un empate en 36 es imposible, porque seguirá de licencia el tucumano José Alperovich, por lo que alcanzar esa cifra y lograr que algún senador ayude a empezar y terminar sesión es el objetivo de máxima del Gobierno.
Los votos para sancionar la ley en el Senado aún no están, pero el Gobierno intentarán llegar con algunos oficialistas que ayuden con el quórum y se abstengan, como ocurrió en Diputados. Los celestes confían en Mayans y en convencer a algunos de Cambiemos de no ayudar a Alberto.