Abogadas con perspectiva de género y comprometidas en la lucha por la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) coincidieron ayer en que es probable “que se intente judicializar la norma para obstaculizar su aplicación”, pero aseguraron que están preparadas y continúan profundizando argumentos sociojurídicos sólidos para defender el acceso a los derechos que allí se garantizan.
Según explicaron: “Sabemos que se intentará judicializar la ley para obstaculizar su aplicación y, por eso, estamos escribiendo la primera obra jurídica que pretende ser un análisis exegético de ambas leyes —IVE y el programa Mil Días— desde la triple visión constitucional, civil y penal”.
“Aún con la emoción y esa vibra expansiva de la marea verde en la retina, la primera sensación de la histórica jornada en el Congreso, gira en torno a reafirmar que esta ley constituye la pieza legal de un rompecabezas que se sintetiza en la frase coloquial: se va a caer”, destacó.
Asimismo, puntualizaron: “Es ley, nunca nos regalaron nada, y como dijo José Martí, los derechos se toman, no se piden, se arrancan, no se mendigan, y por eso, se defienden hasta el final”.
En la misma línea, integrantes del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), celebraron la aprobación de la ley y consideraron que es un paso fundamental en la ampliación de los derechos y de las garantías para respetar la autonomía de las mujeres.
Por último, dijeron: “La ley que se aprobó es un piso mínimo, a partir de allí, hay que garantizar que todas las provincias en todo el territorio, sin arbitrariedad, ni distinciones, simplemente tengan acceso a los derechos que contempla la norma sin discriminación”.