La industria cinematográfica recibió ayer una de las primeras buenas noticias desde la irrupción de la pandemia en la Argentina. Tras casi 10 meses de inactividad total, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo aprobó el protocolo sanitario para el regreso del público a las salas y le pasó la pelota al Gobierno nacional, que deberá dictar un nuevo decreto que elimine la prohibición de concurrencia actual.
Es importante resaltar que si bien las provincias de Chubut, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza y Santiago del Estero ya han abierto de manera marginal algunas salas del distrito, la determinación adoptada en conjunto por el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Salud le otorga un marco institucional a la inminente reanudación de las películas en la gran pantalla a nivel nacional.