En la presente campaña de soja 2020-21, hay que estar atentos a la “mosca del tallo de la soja”, un díptero que pertenece a la familia Agromyzidae, y que fue registrada hace poco tiempo en el Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de plagas (Sinavimo).
El crecimiento de este insecto se ve favorecido por las altas temperaturas y luminosidad, pudiendo reducir tanto el tamaño de las plantas como el número de vainas, repercutiendo en el rendimiento del cultivo. En ataques tempranos puede provocar pérdidas de hasta 35%.
A principios del año pasado, investigadores del INTA Rafaela, Santa Fe, alertaron sobre la presencia de esta especie en cultivos de soja en el centro-norte de la provincia de Santa Fe. Por lo tanto, en la presente campaña hay que prestarle mucha atención en toda la región agrícola.