Samuel Emíter es un periodista que se desempeña en Tránsito y Transporte de la capital sanjuanina y relató su vivencia de la noche que quedará en la historia: “Aquí los movimientos sísmicos son moneda corriente, estamos acostumbrados, pero no a esto, fue muy fuerte”. “El terremoto de 1977 fue de 7,5 grados, pero fue a 50 km de profundidad. Este fue de 6,8 pero el epicentro fue a 10 km”, recordó.
De igual forma, dijo: “Por suerte tenemos arquitectura antisísmica debido a la zona del país en la cual nos encontramos. Hay heridos, pero nada que ver con los muertos del sismo de la década del 70, porque San Juan se modernizó”.
“En Sarmiento se abrieron las calles, los postes de luz cayeron. Me comentaron compañeros de trabajo que se cayeron muchas casas, pero en general, San Juan tiene fondos antisísmicos para casos de emergencia. Fue tan fuerte el temblor que las alarmas de los autos sonaban sin parar. Estamos todos atentos para ir a ayudar a la gente”, finalizó.