El sábado por la noche, y cuando ya había abordado el vuelo AM29 de Aeroméxico con destino a la capital mexicana junto a otros miembros de la Casa Militar, Diego Bravo Reta, el edecán presidencial, fue detenido por tres agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Es que en el equipaje que Bravo Reta había despachado tenía un arma de fuego que no había declarado ante las autoridades.
Al ser interpelado por los agentes federales, Reta intentó hacer valer su condición de militar y de funcionario presidencial. Pero una vez que el equipaje fue inspeccionado por la PSA, el oficial no pudo explicar la irregular situación. Inmediatamente fue notificado y se le inició un proceso judicial que afrontará en libertad.
Fuentes de la Casa Militar reconocen que la situación de Reta es más que delicada: “Por un lado su condición de oficial de la Fuerza Aérea podría ser considerada un agravante porque debe conocer más que nadie las regulaciones en materia de seguridad aeronáutica”.
Desde la Casa Militar ya se ha dispuesto el relevo del militar Bravo Reta.