Ricardo Omar Almirón, el enfermero que cuidaba a Diego Armando Maradona durante el turno noche y madrugada en la internación domiciliaria previa a su muerte, complicó anoche la situación de su jefe Mariano Perroni, de la médica de la prepaga, Nancy Forlini y de la psiquiatra, Agustina Cosachov, al afirmar que ninguno de estos tres imputados se preocupó por la situación cardiológica del paciente, ni le dieron la historia clínica del “10”.
Fuentes judiciales aseguraron que en su extensa declaración de cinco horas, Almirón (38) también reveló que él entregó sin la firma del paciente y cuando Diego ya había fallecido, una serie de planillas que luego aparecieron firmadas por Maradona, por lo que los fiscales investigarán en estos documentos la presunta falsificación de firma.
El enfermero se convirtió en el primero de los profesionales imputados en la causa en ser indagado por “homicidio simple con dolo eventual”.