Un accidente grave en la localidad bonaerense de José C. Paz se convirtió en causa penal luego de que se confirmara que el conductor de la camioneta Amarok circulaba a una velocidad muy superior a la permitida al momento del choque. Según las pericias, el vehículo iba a 160 km/h, más del doble del límite marcado para ese tramo.
El siniestro dejó como víctimas fatales a una pareja que viajaba en un Renault 12 y heridas a los tres hijos que también estaban en el auto familiar. El impacto fue tan fuerte que el matrimonio falleció en el acto, mientras que los menores debieron ser rescatados y fueron internados con lesiones graves.
Al momento del arresto, el conductor fue sometido a un test de alcoholemia que dio un valor de 3,01 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del límite legal. La combinación de velocidad extrema y estado de ebriedad encendió las alertas de los investigadores y motivó la imputación por doble homicidio culposo agravado, ya que su conducta imprudente habría sido determinante para la tragedia.
Además, las autoridades de tránsito ya dispusieron medidas para suspender su licencia de conducir por un largo período, mientras avanza la causa judicial. El episodio generó un fuerte debate sobre la seguridad vial y la responsabilidad individual al volante.