Los autónomos cuentan con distintas opciones de financiamiento personal que permiten obtener montos de hasta $70.000.000 para potenciar sus actividades profesionales o cubrir gastos inesperados. Estas líneas de crédito ofrecen cuotas fijas en pesos y no requieren contar con un empleo en relación de dependencia.
Entre las condiciones generales, los préstamos pueden otorgarse hasta $40.000.000 a través de plataformas online y hasta $70.000.000 de manera presencial en sucursales. El plazo para devolverlos va de 6 a 60 meses, con tasa fija y sistema de amortización francesa. Además, no se aplican costos de otorgamiento y la cuota no puede superar el 30% del ingreso neto mensual.
Para acceder a estos créditos, los solicitantes deben cumplir con algunos requisitos: tener entre 18 y 74 años, acreditar un mínimo de dos años de actividad autónoma comprobable y demostrar ingresos desde $308.200 mensuales, respetando el límite de afectación del 30%.
Al evaluar la solicitud, las entidades financieras revisan la antigüedad en la actividad, los ingresos declarados y el comportamiento financiero del solicitante. Estas condiciones buscan ofrecer alternativas adaptadas al perfil de cada autónomo, combinando montos elevados con requisitos claros y tasas competitivas.
Los préstamos pueden destinarse a distintos fines, desde la compra de insumos y herramientas, pasando por inversión en la actividad profesional, hasta la cobertura de gastos imprevistos, brindando a los autónomos un respaldo económico flexible y accesible.