La empresa Textilana S.A., dueña de la reconocida marca Mauro Sergio, atraviesa una profunda crisis que derivó en una ola de despidos y una drástica reducción de su producción. Con sede en Mar del Plata, la firma es una de las más emblemáticas del sector textil argentino y hoy enfrenta un panorama alarmante.
De los 350 empleados que tenía hasta hace pocos meses, la planta conserva actualmente apenas 200 trabajadores, como consecuencia de cesantías, despidos sin indemnización y renuncias forzadas por el deterioro de las condiciones laborales. Según fuentes internas, la producción cayó un 20% respecto al año pasado, y las ventas continúan en descenso.
María Dematteis, delegada de la Comisión Interna, denunció que la empresa se encuentra sobrestockeada, especialmente tras la baja demanda del invierno. Esto generó un ajuste silencioso, sin comunicados oficiales, que dejó a decenas de familias sin sustento. “Muchos compañeros están haciendo Uber o changas para poder vivir”, aseguró.
La situación de Textilana refleja una problemática extendida en el sector: la combinación entre caída del poder adquisitivo, baja del consumo interno y el impacto de la apertura de importaciones, que debilita aún más a las industrias nacionales.
Desde el gremio exigen intervención estatal y mayor protección a la producción nacional, mientras los trabajadores enfrentan un escenario incierto y preocupante en medio de un contexto económico adverso.