La provincia de Chubut continúa enfrentando incendios forestales que se reavivaron en las últimas horas, obligando a mantener un despliegue constante de brigadistas y recursos materiales. Los equipos de emergencia monitorean la evolución del fuego y esperan que las lluvias pronosticadas para este jueves contribuyan a frenar su avance.
Según estimaciones oficiales, más de 30 mil hectáreas se han visto afectadas hasta ahora. Las llamas se extienden sobre amplias zonas, generando alerta tanto a nivel provincial como nacional.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por lluvias intensas para el Parque Nacional Los Alerces y áreas cercanas. Se espera que estas precipitaciones y un descenso en las temperaturas, con máximas que no superarían los 23 grados la próxima semana, ayuden a ralentizar la propagación del fuego y faciliten el trabajo de los brigadistas.
Las condiciones extremas de los últimos días —fuertes vientos, calor intenso y topografía desafiante— habían generado escenarios críticos, con riesgo de columnas convectivas y pirocúmulos, fenómenos que potencian el crecimiento de nuevos focos. Con la llegada de las precipitaciones, se mantiene la esperanza de que la situación comience a estabilizarse, aunque las autoridades siguen alerta ante cualquier cambio repentino en el clima.