Durante la madrugada, un auto fue sustraído al ser dejado en la puerta de un domicilio en San Bernardo. Tras el robo, las autoridades analizaron imágenes de cámaras de seguridad municipales y privadas que permitieron reconstruir parte de la huida de los sospechosos y encontrar el vehículo abandonado en una zona céntrica.
Con esos indicios, se organizó un operativo policial en la Ruta 11, a la altura de Aguas Verdes, donde agentes identificaron y detuvieron a dos hombres caminando a pie, que coincidían con la descripción de los autores del robo.
Horas más tarde, un tercer sospechoso fue apresado tras un allanamiento en un complejo habitacional de la zona, logrando así la detención de los tres involucrados en el asalto.
La causa fue caratulada como robo automotor agravado por ser cometido en banda y en zona poblada. La investigación estuvo a cargo de la policía local, la fiscalía y los equipos de seguridad municipal, trabajando en conjunto para reunir pruebas.
La captura generó alivio entre vecinos de la zona, quienes ven en este procedimiento una señal de que la seguridad puede mejorar. Muchos destacaron la eficacia del uso de cámaras de vigilancia y del accionar policial como elementos claves para desarticular redes dedicadas al robo de vehículos.