El Gobierno nacional avanzó en una nueva medida de desregulación al actualizar el régimen que regula la importación de embalajes de madera, utilizados en el ingreso de mercaderías al país. La iniciativa fue impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y recibió el respaldo público del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
La modificación quedó formalizada a través de la Resolución 980/2025, publicada el pasado 30 de diciembre en el Boletín Oficial. Según informaron desde el organismo, el objetivo es facilitar el comercio internacional, reducir cargas administrativas para los operadores y optimizar los controles, manteniendo los estándares de protección fitosanitaria.
El nuevo esquema introduce un sistema de gestión basado en el análisis de riesgo, que permitirá focalizar los recursos del Estado en aquellas operaciones que representen mayor peligro sanitario. Para ello, se tendrán en cuenta criterios como el país de origen, antecedentes de incumplimiento, intercepciones recientes, situación fitosanitaria y notificaciones oficiales, en línea con parámetros internacionales.
Desde el Senasa estiman que esta reorganización permitirá disminuir cerca del 30% de las retenciones para inspección física, lo que se traduciría en aproximadamente 4.000 verificaciones menos por mes. Además, el nuevo modelo alcanzaría progresivamente al 20% de las operaciones, con unas 2.000 inspecciones mensuales.
La medida fue celebrada por Sturzenegger a través de sus redes sociales, donde cuestionó el esquema anterior al considerarlo excesivo y poco eficiente. El funcionario sostuvo que la nueva normativa permite controles más inteligentes, concentrados en procedencias específicas, e incluso habilita revisiones en planta, evitando demoras en aduana y reduciendo costos logísticos.