Los trabajadores del rubro comercio contarán con un bono durante los próximos meses tras cerrarse un acuerdo que establece una suma no remunerativa de $60.000 a pagarse en diciembre, enero, febrero y marzo. Este refuerzo se agrega al bono fijo de $40.000 que ya venía aplicándose, por lo que el total que muchos empleados percibirán alcanzará los $100.000 mensuales durante este período.
El convenio también detalla que la cuota correspondiente a marzo de 2026 dejará de ser no remunerativa y pasará a integrarse al salario básico a partir de abril, generando un aumento efectivo y permanente para todas las categorías del sector. Esto impactará de manera directa en administrativos, cajeros, vendedores, auxiliares y personal de maestranza, entre otras posiciones tradicionales dentro de la actividad mercantil.
Además de las sumas fijas, se acordó un incremento del 1% en el básico durante diciembre, lo que eleva aún más las percepciones mensuales y mejora la escala salarial previa a las liquidaciones de fin de año. Este ajuste, aunque moderado, busca acompañar la inflación acumulada durante los últimos meses.
En paralelo, los trabajadores de supermercados pertenecientes a grandes cadenas recibirán un refuerzo adicional de carácter extraordinario que rondará los $170.000, destinado a reconocer la mayor carga laboral habitual de la temporada estival y las fiestas.
Tanto las entidades gremiales como las cámaras empresariales que negociaron el acuerdo pactaron una revisión para marzo de 2026. En ese encuentro se evaluará la situación económica general, la evolución de los precios y la capacidad del sector para ampliar o modificar los incrementos otorgados.
Con este esquema, el gremio busca garantizar un alivio económico en los primeros meses del año próximo, mientras que las empresas intentan sostener la actividad y la estructura salarial sin comprometer la estabilidad del sector.