Una escena tan insólita como llamativa se vivió en una playa de Mar del Plata, donde una familia decidió prescindir del mar y montar su propia pileta tipo Pelopincho directamente sobre la arena, a pocos metros de la orilla. La imagen, que combinó reposeras, sombrillas y agua estancada en pleno paisaje costero, se volvió rápidamente viral.
Según testigos, el grupo instaló la pileta inflable en un sector concurrido de la playa, la llenó de agua y la utilizó como alternativa al mar, en una jornada de altas temperaturas y gran afluencia de turistas. La situación despertó curiosidad, risas y sorpresa entre quienes se encontraban disfrutando del día.
Las fotos y videos del episodio comenzaron a circular en redes sociales, donde muchos usuarios destacaron la creatividad de la familia, mientras que otros cuestionaron la decisión por razones de higiene y cuidado del espacio público. Hasta el momento, no trascendió si las autoridades intervinieron o realizaron algún tipo de advertencia.
La escena se sumó a la larga lista de postales veraniegas que cada temporada se repiten en la Costa Atlántica y que, una vez más, reflejan el ingenio y las costumbres que convierten al verano argentino en un fenómeno difícil de explicar fuera del país.