La crecida del río Paraná no solo provoca daños en los barrios ribereños, sino que también deja consecuencias preocupantes para los animales. Rescatistas advirtieron sobre el abandono de mascotas en medio de la emergencia y pidieron la colaboración urgente de la comunidad para asistir a los ejemplares afectados.
Desde la fundación Grupo Patitas señalaron que numerosos perros y gatos quedaron a su suerte como consecuencia de las inundaciones. Actualmente, los voluntarios concentran sus tareas de rescate en La Tosquera, una zona baja especialmente vulnerable ante la crecida.
Animales en condiciones críticas
Según indicaron los rescatistas, muchos de los animales presentan desnutrición severa y algunos padecen problemas de salud de gravedad, entre ellos tumores malignos. También hay madres con cachorros que no cuentan con abrigo ni protección frente a las condiciones climáticas adversas.
La situación representa un desafío para los voluntarios, que deben actuar con recursos limitados y frente a la necesidad de poner a salvo a los animales. Por el momento, la principal alternativa consiste en trasladarlos temporalmente hacia sectores de suelo firme.
“No tenemos hogares de tránsito para resguardo”, expresaron desde la organización al diario Época, al describir las dificultades para encontrar lugares seguros donde alojar a los animales rescatados.
Cómo ayudar a los rescatistas
Ante la falta de recursos y espacios de contención, los voluntarios apelaron a la solidaridad de la comunidad para sostener las tareas de asistencia. Entre las necesidades más urgentes mencionaron:
Vehículos disponibles para trasladar a los animales.
Combustible para realizar los operativos de rescate.
Hogares de tránsito que puedan brindar resguardo temporal.
Los rescatistas remarcaron la importancia de la colaboración comunitaria para proteger a los animales afectados por las inundaciones y evitar que permanezcan expuestos a situaciones de riesgo.




















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