La Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (AESA) recomendó este sábado a las compañías aéreas no sobrevolar el espacio aéreo de Venezuela, luego de la operación militar de Estados Unidos que culminó con la captura de Nicolás Maduro. El organismo advirtió que el actual escenario genera un alto nivel de riesgo para la aviación civil.
En un comunicado difundido desde su sede en Colonia, Alemania, la autoridad europea señaló que existe la posibilidad de que Venezuela mantenga sus sistemas de defensa aérea en estado de máxima alerta, lo que podría derivar en errores de identificación de aeronaves civiles. Por ese motivo, aconsejó a las aerolíneas no operar en el espacio aéreo venezolano a ninguna altitud y seguir de cerca la evolución de la situación regional.
La recomendación, que por el momento se extendería hasta el 9 de enero, también insta a las compañías a mantenerse informadas a través de todas las publicaciones aeronáuticas disponibles sobre la zona afectada.
Según la AESA, el contexto de tensión militar elevada, sumado a la posibilidad de nuevas acciones armadas puntuales, incrementa el riesgo de errores de cálculo o identificación, lo que representa una amenaza directa para los vuelos comerciales.
En paralelo, el regulador estadounidense de la aviación (FAA) dispuso este sábado la prohibición para las aerolíneas registradas en Estados Unidos de operar en el espacio aéreo del Caribe, debido a los riesgos vinculados a la actividad militar en curso.
La advertencia internacional se produce tras la denominada “Operación Resolución Absoluta”, mediante la cual fuerzas estadounidenses lograron capturar a Maduro en Caracas. El jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., general Dan Caine, confirmó que el operativo fue el resultado de meses de planificación y contó con el despliegue de más de 150 aeronaves, incluidos cazas, bombarderos estratégicos y aviones de vigilancia.
Desde Washington señalaron que, pese a la concreción del objetivo, el despliegue militar estadounidense en la región del Caribe continuará en estado de alerta, lo que mantiene la preocupación de los organismos internacionales por la seguridad aérea en la zona.