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El País

Menos pobres según el Indec pero con un salto alarmante del desempleo

El organismo oficial publicó los datos del segundo semestre con una mejora estadística. Sin embargo, el relato del Gobierno choca contra la caída del poder adquisitivo y la falta de puestos de trabajo.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) arrojó un dato que el gobierno de Javier Milei no tardará en capitalizar políticamente: la pobreza bajó al 28,2% durante el segundo semestre de 2025. Sin embargo, detrás de la mejora estadística que celebra la Casa Rosada, la radiografía económica expone una realidad mucho más áspera para las familias, fuertemente castigadas por salarios estancados y un preocupante salto en la desocupación.

El índice representa la marca más baja desde 2018 y consolida un descenso respecto al 31,6% registrado en la primera mitad del año. No obstante, el saldo social en el país sigue siendo crítico: 13,5 millones de argentinos permanecen bajo la línea de pobreza. En paralelo, la indigencia mostró una leve reducción del 6,9% al 6,3%, lo que implica que 1,9 millones de personas no logran acceder a los alimentos básicos para subsistir.

Mientras la gestión libertaria exhibe el retroceso de la pobreza como un logro de su plan, las variables laborales evidencian los costos del ajuste. Los datos oficiales muestran que el ingreso promedio de un hogar pobre fue de $783.493, un monto que palidece frente a los aumentos continuos en los servicios y bienes de primera necesidad.

El principal freno al optimismo del Gobierno radica en el comportamiento de la economía durante el último tramo del año pasado. Con una inflación consolidada por encima del 2% mensual, los trabajadores formales —el sector supuestamente más protegido— sufrieron una caída del 2,5% en su salario real tan solo en el último cuatrimestre.

A la licuación de los ingresos se le suma un fantasma aún mayor: la falta de trabajo. Según confirmó el propio INDEC hace apenas dos semanas, el desempleo pegó un salto considerable, pasando del 6,4% al 7,5% en el cierre de 2025.

Proyecciones en alerta

La tensión entre los bolsillos vacíos y el mercado laboral amenaza con revertir cualquier tendencia positiva. Mediciones privadas, como las elaboradas por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), advierten que el alivio no fue sostenido. El economista Martín González Rozada explicó que, al desglosar los últimos meses, la pobreza habría rebotado hasta alcanzar un 32,5% en el cuarto trimestre, dejando en claro que la recesión sigue pasando su factura más cara a la clase trabajadora.

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