La recesión económica sigue dejando huellas en distintos sectores de la vida cotidiana, incluso en aquellos vinculados al ocio y la vida íntima. En los últimos meses, se registró una fuerte baja en la actividad de hoteles alojamiento en distintas regiones del país.
Según datos del sector, la cantidad de clientes cayó alrededor de un 20%, con una disminución más marcada en los turnos nocturnos y en días hábiles. El fenómeno se vincula directamente con la pérdida de poder adquisitivo y el ajuste en los gastos no esenciales.
Desde el sector reconocen que la actividad ya no tiene la regularidad de años anteriores y que pasó de ser una práctica habitual a un gasto ocasional, condicionado por el contexto económico.
La situación vuelve a poner en evidencia cómo la crisis atraviesa todos los planos de la vida social, modificando no solo el consumo, sino también los hábitos de recreación y descanso de los argentinos.