Al cumplirse seis años del brutal asesinato de Fernando Báez Sosa, sus padres, Graciela Sosa y Silvino Báez, encabezaron este domingo una emotiva misa en la parroquia Santísimo Redentor del barrio porteño de Recoleta. Rodeados de familiares, amigos y vecinos, la ceremonia se llevó a cabo en un clima de profunda emoción y respeto.
Fernando, de 18 años al momento del ataque, fue asesinado a golpes a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell el 18 de enero de 2020. Su muerte conmocionó al país y abrió un debate sobre la violencia juvenil y el rol de los grupos de rugbiers. Aunque la justicia ya dictó sentencias para los ocho culpables, la familia insiste en que el recuerdo de Fernando sirva para que “ningún otro joven pase por lo mismo”.
Al finalizar, los presentes realizaron un minuto de silencio en las escalinatas de la parroquia, y se encendieron velas y colocaron flores blancas en memoria del joven. Graciela Sosa cerró el acto con palabras cargadas de emoción: “Fernando era un chico con sueños y nos lo arrebataron. Solo pedimos que no lo olviden”.