Miles de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires comenzaron la jornada con un panorama marcado por la incertidumbre y las demoras. Diversas líneas de colectivos iniciaron una abstención de tareas en reclamo del pago total de los salarios de noviembre, lo que anticipa un paro más amplio en caso de que no se regularicen las liquidaciones.
La medida comenzó a extenderse durante la noche del jueves, cuando choferes de distintas empresas confirmaron que no habían recibido el 50% restante de los sueldos. Desde entonces, los servicios se fueron interrumpiendo de forma escalonada, dejando recorridos completos sin circulación y otros con prestaciones mínimas.
La UTA endurece su posición
La Unión Tranviarios Automotor oficializó que desde las 00 de este viernes se realizará un paro en todas las compañías que no hayan abonado la totalidad del salario.
“El ingreso de los trabajadores es el sustento de nuestras familias. No prestaremos servicio si no se cumple con este derecho esencial”, expresó el gremio en un comunicado.
Mientras tanto, empresas del sector admitieron que dividieron el pago en dos tramos por problemas financieros y atrasos en la llegada de subsidios. La UTA rechaza ese esquema y advirtió que también existe preocupación por la posibilidad de que el aguinaldo sea fraccionado.
Qué líneas están afectadas
La lista se actualiza permanentemente, pero entre las líneas con servicio suspendido, reducido o en abstención se encuentran:
22, 28, 44, 101, 153, 159, 172, 174, 219, 242, 253, 298, 300, 317, 321, 324, 372, 383, 443B, 461, 462, 463, 464, 583, 584, 603, 619, 624, 500, 501, 502, 504, 506, 507 y 508.
Las únicas excepciones informadas hasta el momento son los servicios de la empresa El Nuevo Halcón, que mantienen funcionamiento normal tras haber completado los pagos.
Impacto en el transporte
La retención de tareas generó largas filas en paradas clave, saturación en trenes y subtes, y complicaciones para quienes dependen exclusivamente del colectivo para llegar a sus trabajos o realizar trámites esenciales.
Con las negociaciones todavía abiertas, el conflicto amenaza con profundizarse si no se regulariza el pago de salarios. La UTA ya dejó claro: sin sueldo completo, no habrá colectivos.