El riesgo país argentino volvió a superar los 600 puntos, complicando la posibilidad de que el Gobierno coloque deuda en los mercados internacionales. En lo que va de marzo, el índice elaborado por JP Morgan aumentó 61 unidades, y desde el inicio del conflicto en Medio Oriente no logra descender de ese nivel.
Según GMA Capital, el alza responde tanto a factores globales como locales: la incertidumbre internacional, la crisis del petróleo y la suba de la tasa de los bonos estadounidenses explican parte del movimiento, mientras que la deuda pendiente de Argentina y la falta de fuentes claras de financiamiento también impactan. “A pesar del ordenamiento macroeconómico, el sobrecosto financiero argentino escaló más de 130 puntos básicos desde fines de enero”, señaló la consultora.
Factores locales en juego
Entre los motivos domésticos, se destaca que Argentina enfrenta vencimientos por US$30.000 millones hasta 2027 y no tiene una vía clara de financiamiento en el exterior. Los bonos soberanos y corporativos en manos de inversores internacionales aumentaron más del 60% desde fines de 2023, lo que incrementa el peso de la Argentina en carteras y dificulta una baja inmediata del riesgo país, según GMA Capital.
Además, la economía real agrega presión: la tasa de desempleo subió sobre finales de 2025 y el Índice de Confianza del Consumidor cayó 5,3% según la Universidad Di Tella. En este contexto, la clave será que los avances macroeconómicos se reflejen en la dinámica microeconómica.
Ante esta situación, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó la colocación de deuda en el mercado internacional y confirmó que recurrirá a alternativas de financiamiento más baratas, asegurando que el país cuenta con las fuentes de dólares necesarias para cubrir los vencimientos hasta julio de 2027.
Analistas coinciden en que, dado el contexto internacional y la falta de señales claras a nivel local, es poco probable que el riesgo país baje a corto plazo, y esperan que se mantenga dentro de los niveles actuales durante los próximos meses.