La provincia de Mendoza vive momentos de fuerte tensión tras el violento temporal que se desató en las últimas horas y dejó graves daños materiales, anegamientos generalizados y rescates de urgencia. El fenómeno, que combinó lluvias intensas, granizo y vientos fuertes, afectó de lleno al Gran Mendoza y a varios departamentos del sur provincial.
De acuerdo con datos de Defensa Civil, se registraron más de 360 intervenciones producto del colapso de los sistemas hídricos, eléctricos y de transporte. En apenas unas horas precipitaron cerca de 60 milímetros, una cifra equivalente a casi una quinta parte del promedio anual de lluvias en la provincia.
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en Godoy Cruz, donde tres niños fueron arrastrados por la crecida repentina del Dique Maure. Bomberos del Cuartel Central y voluntarios desplegaron un operativo contrarreloj, aunque finalmente se confirmó que los menores lograron salir por sus propios medios por la margen sur del cauce y se encuentran fuera de peligro.
Otra situación crítica se produjo sobre la Ruta Nacional 40, en la zona de Anchoris, donde la fuerza del agua desplazó una máquina topadora. El operario que se encontraba sobre la estructura quedó aislado y debió ser rescatado en una maniobra de emergencia.
La tormenta se inició en Maipú y Luján de Cuyo y luego se extendió al resto del área metropolitana, generando consecuencias en cadena. Más de 56.000 usuarios quedaron sin suministro eléctrico debido a la caída de árboles sobre el tendido, mientras que varias plantas potabilizadoras —Alto Godoy, Benegas y Luján 1 y 2— salieron de servicio por el alto nivel de turbiedad del agua. Además, el Metrotranvía suspendió su funcionamiento luego de que un árbol derribara cables de alimentación en la intersección de Belgrano y Emilio Civit.
Según el relevamiento oficial, San Martín fue el departamento con mayor cantidad de daños estructurales, con 123 reportes vinculados a techos colapsados y árboles caídos. En tanto, Tupungato sufrió severas inundaciones que afectaron a más de 60 viviendas.
Pese a la magnitud del temporal, las autoridades provinciales confirmaron que no se registraron víctimas fatales ni heridos de gravedad. Sin embargo, el estado de alerta se mantiene: la Dirección de Contingencias Climáticas advirtió que persistirá la inestabilidad, con probabilidad de nuevas lluvias intensas, actividad eléctrica y caída de granizo en las próximas horas.