Una historia de lealtad extrema y profundo amor animal conmovió a pacientes y trabajadores de un hospital en Córdoba. Un perro acompañó a su dueño hasta la guardia del centro de salud, pero tras el fallecimiento del hombre, el animal permaneció allí durante casi un mes, esperando su regreso.
Según relataron testigos, el can llegó junto a su dueño el día en que el hombre fue internado. Desde entonces, nunca se alejó de la entrada del hospital. A pesar del paso de los días, continuó apostado en el mismo lugar, como si aguardara volver a verlo salir por esa puerta.
El perro, que no tenía nombre conocido, fue bautizado como “Arturo” por el personal y las personas que comenzaron a acercarse para asistirlo. Durante su estadía, recibió alimento, agua y cariño de quienes se conmovieron con su historia.
Sin embargo, con el correr de las semanas, quedó en evidencia que su dueño no regresaría. Fue entonces cuando comenzó una campaña solidaria para encontrarle una nueva familia que pueda brindarle el cuidado y el afecto que necesita.
La historia de Arturo se viralizó rápidamente en redes sociales, donde miles de usuarios destacaron su fidelidad y pidieron por su adopción. Una vez más, el viejo refrán parece cobrar sentido: el perro, sin dudas, sigue siendo el mejor amigo del hombre.