El reciente acto de vandalismo cometido por turistas en la zona de Potrerillos, donde se detectaron grafitis pintados sobre formaciones rocosas naturales, reavivó el debate sobre la protección del patrimonio ambiental en Mendoza. Aunque este tipo de conductas no constituye un delito según el Código Penal argentino, en la provincia cuyana sí se consideran contravenciones, con fuertes sanciones previstas por ley.
De acuerdo con la normativa vigente, quienes sean encontrados culpables de este tipo de daños pueden enfrentar multas que van desde las 5.000 hasta las 50.000 Unidades Fiscales, lo que representa actualmente un monto de entre $2.100.000 y $21.000.000, según la cotización oficial. Además, se contempla la posibilidad de aplicar hasta 10 días de arresto como medida adicional.
La ley mendocina apunta a desalentar el deterioro del entorno natural, cada vez más amenazado por el turismo irresponsable. Las autoridades señalaron que este tipo de sanciones no solo buscan proteger el paisaje y el patrimonio ambiental, sino también generar conciencia sobre la necesidad de respetar y conservar los espacios públicos y naturales.
Desde el gobierno provincial, remarcaron que la vigilancia en zonas turísticas será reforzada, especialmente durante la temporada alta, con patrullas ambientales y campañas de concientización. Asimismo, se alienta a la ciudadanía a denunciar cualquier acción que implique daño o alteración de los bienes naturales.
"Estos comportamientos no solo son una falta de respeto a la naturaleza y a los mendocinos, sino que también deterioran el atractivo turístico que tanto nos cuesta conservar", expresó una fuente del Ministerio de Seguridad local.