El presidente Javier Milei tiene previsto viajar el próximo 16 de enero a la ciudad de Jesús María, en Córdoba, para asistir al Festival Nacional de Doma y Folklore, uno de los encuentros culturales más convocantes del país, que se desarrolla del 8 al 18 de enero.
El evento reúne cada año a miles de espectadores y presenta una grilla de artistas de primer nivel, entre ellos el Chaqueño Palavecino, Soledad Pastorutti y Abel Pintos. Además de los espectáculos musicales, el festival se caracteriza por las competencias de jineteada, una tradición que en los últimos años ha quedado en el centro de la controversia por los cuestionamientos de organizaciones defensoras de los derechos de los animales.
La presencia del mandatario no pasó inadvertida, ya que el festival recibe subsidios por casi 330 millones de pesos del Gobierno de la provincia de Córdoba para su funcionamiento. Este punto genera tensiones con el discurso que Milei sostuvo desde el inicio de su gestión, cuando criticó con dureza el financiamiento estatal a artistas y eventos culturales.
Durante los primeros meses de su mandato, el Presidente protagonizó cruces públicos con referentes del mundo artístico, a quienes acusó de depender de fondos públicos. En ese contexto, su participación en el festival cordobés reaviva el debate sobre el rol del Estado en el apoyo a la cultura y las tradiciones populares.