Las playas de Pinamar, uno de los destinos turísticos más visitados de la Costa Atlántica argentina, no solo ofrecen un entorno paradisíaco, sino también una amplia oferta gastronómica que varía desde opciones más accesibles hasta cenas gourmet. En un reciente relevamiento realizado por Infobae, se detalló el costo de comer en las playas de la ciudad, reflejando la diversidad de propuestas para turistas que buscan disfrutar de una buena comida mientras se relajan junto al mar.
Comidas para todos los gustos y bolsillos
En los balnearios más céntricos de Pinamar, la oferta gastronómica es extensa y variada, con opciones que van desde platos tradicionales hasta propuestas más sofisticadas. En uno de los paradores más populares, por ejemplo, una pizza de mozzarella se vende a $17.000, mientras que una ensalada con mix de verdes, frutas, queso bocconcini y miel de maracuyá tiene un precio de $15.000. Las empanadas de ternera braseada están a $24.000 y las picadas de mar, como el fish & chips y las rabas, cuestan alrededor de $21.000. Para los más carnívoros, una hamburguesa doble con queso cheddar y bacon se ofrece a $14.000.
Precios de autor y opciones gourmet
Los balnearios más exclusivos también presentan opciones para los gourmets. En Kota Club de Mar, dirigido por el chef Pedro Demuru, los platos de autor destacan por su creatividad y calidad. Un pastel de ciervo caramelizado cuesta $39.000, mientras que el ribeye al romero con tomate horneado está a $36.000. Entre los postres, el flan y la crème brûlée se venden a $14.000, mientras que los panqueques caramelizados con dulce de leche tienen un precio de $10.000. Las bebidas, como los cócteles clásicos, se encuentran desde $14.000, lo que le da un toque exclusivo a la experiencia gastronómica en la playa.
Alternativas más económicas: los vendedores ambulantes
Para aquellos que buscan opciones más asequibles sin renunciar a la comodidad de la playa, los vendedores ambulantes son una excelente alternativa. En las costas de Pinamar, cerca de 300 vendedores ambulantes están autorizados para ofrecer productos a los turistas. Algunos de los productos más populares son los churros, que se venden a $10.000 la docena, y los chipá, que tienen el mismo precio. Leonardo, un vendedor que lleva 20 años en la costa, explicó que un buen día puede vender entre 12 y 15 docenas de churros, aunque el clima no siempre ayuda.
Por otro lado, Alejandro, quien vende choclos a $5.000, ha notado un incremento en los precios de su mercadería respecto al año pasado, con un aumento de hasta un 150%. A pesar de las complicaciones meteorológicas, Alejandro considera que la temporada está siendo positiva, destacando que los restaurantes están llenos y los turistas siguen llegando a Pinamar.
Restricciones y regulaciones municipales
En Pinamar, las autoridades municipales han impuesto restricciones para proteger la oferta gastronómica de los paradores. Por ejemplo, no están permitidos los puestos de panchos, una decisión tomada para cuidar a los gastronómicos que invierten en los paradores y chiringos. Sin embargo, en estos chiringos, los panchos se pueden encontrar a precios que rondan los $4.000.