La historia de Lucas Guimaraes y Rita está marcada por una experiencia límite, una profunda depresión y un vínculo que le permitió recuperar las ganas de vivir. Hoy, ambos son inseparables y recorren distintos lugares juntos, incluso en moto, donde la perrita se convirtió en una protagonista de las miradas y sonrisas de quienes se cruzan con ellos.

Lucas comparte sus aventuras en redes sociales a través de la cuenta @ratamotera. Uno de los videos que más repercusión tuvo muestra el momento en que un grupo de policías lo detuvo con la aparente intención de revisar la patente, aunque, según contó, el verdadero motivo era acercarse a Rita para acariciarla.

El joven explicó que la lleva siempre con las medidas de seguridad correspondientes. Utiliza un arnés especial, diseñado para proteger su caja torácica y absorber los movimientos durante las frenadas. También aclaró que nunca tuvo inconvenientes importantes por trasladarla de esa manera.

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Rita tiene ocho años y disfruta de los paseos junto a Lucas, quien asegura que compartir esos momentos con ella también le permite conectar con otras personas.

Una experiencia cercana a la muerte

La historia de ambos comenzó a cambiar hace cuatro años, cuando Lucas atravesó una situación crítica de salud que tuvo consecuencias emocionales profundas.

A los 12 años le habían diagnosticado el síndrome de Wolff-Parkinson-White, una afección cardíaca que puede provocar episodios de taquicardia. Según explicó, durante esas crisis su corazón puede alcanzar entre 200 y 300 latidos por minuto, incluso cuando está en reposo.

Una madrugada sufrió uno de esos episodios y acudió al hospital. Aunque los médicos utilizaron la medicación que habitualmente lograba controlar las taquicardias, esta vez no obtuvo resultados. Después de varias horas y ante la persistencia del cuadro, le administraron un medicamento más potente, pero tampoco funcionó.

Frente a la gravedad de la situación, los profesionales le plantearon la posibilidad de realizar una cardioversión eléctrica, un procedimiento que utiliza una descarga para intentar recuperar el ritmo cardíaco normal.

Lucas recordó que, antes de la intervención, le explicaron los riesgos y las posibilidades de supervivencia. Incluso llegó a escribir algunos mensajes para su familia en el teléfono celular.

La primera descarga no logró revertir el cuadro. “Sentí todo y me estaba revolcando de dolor. Pensé que iba a morirme”, relató. Después recibió una segunda descarga y, según su testimonio, experimentó una sensación difícil de describir.

“Lo primero que pensé fue: ‘Estoy muerto’. Y una voz me respondió: ‘No estás muerto. Estás en la nada, pero estás en el todo’”, contó.

De acuerdo con lo que le habría revelado una enfermera, permaneció sin signos vitales durante aproximadamente tres o cuatro minutos. Los médicos, en cambio, le habían dicho que habían sido apenas unos segundos.

Se aisló durante seis meses y Rita lo ayudó a salir adelante

Después de aquella experiencia, Lucas atravesó un período de profunda tristeza. Una semana más tarde comenzó a sentir un vacío emocional que lo llevó a alejarse de su familia y permanecer aislado durante seis meses.

Durante ese tiempo, casi no salía de la vivienda que alquilaba. Solo se acercaba a la puerta para recibir los pedidos de comida que hacía por aplicación. Fue entonces cuando comenzó a cruzarse con Rita, la perrita de la propietaria del lugar, que le ladraba cada vez que lo veía.

La conexión entre ambos se fortaleció cuando Lucas se ofreció a llevarla de paseo. Aquella salida representó mucho más que una caminata: fue la primera vez que volvió a la calle para interactuar con otras personas después de medio año de aislamiento.

Con el tiempo, el vínculo se hizo cada vez más fuerte. Cuando la dueña debía viajar por trabajo, Lucas se ocupaba de cuidarla. Finalmente, al notar el apego que había desarrollado la perrita, aceptó que se quedara con él.

“La razón por la que hoy estoy aquí, por la que estoy haciendo esto, es porque ella me sacó adelante. Yo no podría estar acá sin ella”, reconoció.

Un sueño: recorrer la Argentina juntos

Actualmente, Rita acompaña a Lucas en sus actividades cotidianas y también en su emprendimiento de artículos para mascotas. Juntos ya viajaron a Mar del Plata y Santiago del Estero, y tienen previsto participar próximamente de un encuentro de motos en Gualeguaychú.

El joven comparte cada experiencia en sus redes sociales y tiene un objetivo que va más allá de los paseos: ahorrar para recorrer toda la Argentina junto a su compañera.

“Rita me devolvió a la vida. Por eso es que la saco a pasear también”, expresó Lucas, quien ahora busca devolverle, a través de cada aventura, parte de la compañía y el cariño que recibió de ella en uno de los momentos más difíciles de su vida.