Una particular experiencia ocurrida durante el tradicional juego del amigo invisible en un ámbito laboral llamó la atención en redes sociales y rápidamente se viralizó. Un usuario de X compartió las imágenes de los obsequios que fue recibiendo a lo largo de varios días y su reacción no tardó en generar miles de interacciones.
Según relató en su publicación, su amigo invisible decidió romper con la consigna habitual del juego y, en lugar de dejar pistas para adivinar su identidad, optó por sorprenderlo con regalos diarios. “Mi amigo invisible, en vez de dejarme pistas, hace una semana me viene dejando regalos. No entendió nada, emociona”, escribió el trabajador junto a las fotos.
La anécdota se convirtió en una muestra más de cómo una situación cotidiana en la oficina puede transformarse en un fenómeno viral cuando combina humor, sorpresa y un toque de originalidad.