El pasado 4 de diciembre, Jonathan, una tortuga de la especie Aldabrachelys gigantea hololissa, cumplió 193 años, consolidándose como una de las tortugas más longevas del mundo.
Nacida en Seychelles, Jonathan fue trasladado a los 50 años a la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, donde actualmente reside en Plantation House, la residencia oficial del gobierno local. Allí comparte su hogar con otras dos tortugas de la misma especie.
Su longevidad y su vida junto a los habitantes de la isla lo han convertido en una verdadera celebridad, admirada tanto por locales como por turistas que conocen su historia.