El cine argentino pierde a uno de sus arquitectos fundamentales. Este martes 21 de abril, se confirmó la partida de Luis Puenzo, el hombre que en 1985 logró que el mundo entero pusiera sus ojos sobre la realidad argentina con "La historia oficial". La noticia fue confirmada por su entorno íntimo, cerrando un capítulo dorado para nuestra cultura nacional.
El grito de libertad que llegó a Hollywood
Puenzo no solo dirigió una película; dirigió un testimonio. Protagonizada por los inmensos Norma Aleandro y Héctor Alterio, "La historia oficial" se convirtió en 1986 en la primera producción argentina (y latinoamericana) en ganar el Oscar a la Mejor Película Extranjera.
Su valiente relato sobre la apropiación de niños en cautiverio y la lucha incansable de las Abuelas de Plaza de Mayo no solo conmovió a la Academia, sino que también cosechó el Globo de Oro y premios en Cannes, consolidando a Puenzo como un narrador necesario para entender nuestra identidad y nuestro dolor.
Una carrera de compromiso y gestión
Su lente no se detuvo allí. Como director, guionista y productor, Puenzo fue responsable de filmes emblemáticos como "La peste", y participó activamente en producciones que siguieron explorando nuestra historia, como "Infancia clandestina" y "Wakolda" (dirigida por su hija, Lucía Puenzo).
Además de su labor detrás de cámara, Luis Puenzo asumió el compromiso político y sectorial al presidir el INCAA entre 2019 y 2022, defendiendo la industria cinematográfica nacional en tiempos de grandes transformaciones tecnológicas y sociales.
Un adiós que resuena en la historia
La muerte de Puenzo, sumada a la reciente partida de Luis Brandoni, marca un recambio generacional doloroso para la escena nacional. Se van los maestros, pero quedan sus obras como faros. Como bien decía Jorge Canllo en nuestra edición de hoy, son estos artistas los que nos hacen viajar y reflexionar sobre nuestra propia vida.
Luis Puenzo se retira de la escena pública, pero su nombre quedará por siempre ligado a ese momento en que la Argentina, a través del arte, pudo contarle su verdad al mundo.