Existen proyectos artísticos que llevan inscripto en su nombre la naturaleza misma de su origen. Solsticio nació durante la incertidumbre y el aislamiento impuesto por la pandemia de Covid-19, un período de dolor colectivo donde la música funcionó como trinchera y refugio. Lejos de detenerse en la nostalgia, la agrupación santiagueña transformó el encierro en impulso creativo, abrazando la simbología astronómica que define su identidad: ese instante en que el Sol parece detenerse para dar paso a la renovación de la naturaleza y a la esperanza de gestar un nuevo camino.

La vocalista y guitarrista María Saravia, voz fundamental del grupo, repasó el trayecto recorrido desde las primeras peñas y bares hasta la consolidación de un perfil artístico propio. En ese proceso, un hito clave marcó su despegue profesional: la consagración en el Pre Salamanca 2023, que les abrió las puertas para subir al escenario mayor del Festival Nacional de La Salamanca, permitiéndoles sumar experiencia y ganarse el respeto del público festivalero.


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Un trío de solidez instrumental y apertura estilística

La propuesta de Solsticio se sostiene en un ensamble orgánico donde convergen la versatilidad técnica y la sensibilidad poética. La formación está integrada por María Saravia en voz y guitarra, Leandro Silva Ybasca en guitarra y vientos, y Miguel Olivera en percusión. Juntos abordan un repertorio mixto que navega con fluidez entre pasajes cantados e instrumentales.

Si bien la columna vertebral del proyecto reside en la memoria y la identidad del folclore argentino y santiagueño, los músicos se otorgan la libertad de explorar otras sonoridades. En sus presentaciones conviven armónicamente obras del cancionero popular con gemas poco difundidas, a las que se suman pinceladas de rock nacional, música clásica y folclore latinoamericano.

«Buscamos armar un repertorio equilibrado que no le tema a la libertad estival. Nos nutrimos de variados géneros para experimentar con los arreglos, jugando siempre con nuevas texturas para enriquecer nuestra raíz», destaca María Saravia sobre el criterio de selección musical del trío.

Esta búsqueda de frescura también se refleja en la creación de obras propias. Actualmente, el grupo se encuentra enriqueciendo su propuesta con temas inéditos, entre los que resalta una vidala compuesta en conjunto con el percusionista Miguel Olivera, pieza que próximamente será presentada en sus plataformas digitales y redes sociales.


Redes sociales y la expansión hacia nuevos territorios sonoros

En una era donde la comunicación con el público exige cercanía y transparencia, Solsticio ha hecho de sus plataformas digitales una ventana directa a su cocina diaria. Desde grabaciones profesionales en estudio de ensayo hasta fragmentos informales de sus presentaciones, la banda comparte el paso a paso de su desarrollo, generando una comunidad participativa que acompaña cada nuevo logro.

Con la mirada puesta en el cierre de este 2026 y la proyección para 2027, la formación encara una de sus etapas más ambiciosas: una propuesta de exploración y fusión sonora junto al reconocido artista de música electrónica Germán Manfredi. Este proyecto buscará entramar la cadencia de la zamba y la chacarera con atmósferas electrónicas, synth pop y destellos del rock, ampliando los márgenes del folclore tradicional sin perder su esencia espiritual.

Entre la autogestión, la composición original y el espíritu colaborativo con otros colegas de la escena, Solsticio demuestra que la tradición no es un monumento estático, sino un fuego vivo en constante transformación. Su andar firme en la música popular reafirma que, tras cada detención, siempre aguarda una nueva luz para el arte santiagueño.