La violencia machista continúa mostrando cifras alarmantes en Argentina. Según el relevamiento del Observatorio Nacional Mujeres, Disidencias, Derechos, entre el 1 de enero y el 30 de octubre de 2026 se registraron 239 femicidios en el país. Frente a este escenario, desde el colectivo feminista MuMaLá declararon la emergencia por violencia de género y reclamaron respuestas ante el agravamiento de la situación.

Uno de los datos que más preocupa corresponde a octubre, mes en el que se contabilizaron 36 femicidios. Desde la organización lo calificaron como el peor octubre de los últimos cinco años, con la mayor cantidad de casos para ese período desde 2022.

El informe también señala que, durante los diez primeros meses del año, se produjo un femicidio cada 30 horas. Como consecuencia de estos crímenes, 179 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos tras el asesinato de sus madres.

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A estas cifras se suman 728 intentos de asesinato por razones de género, registrados en el mismo período.

MuMaLá declaró la emergencia por violencia machista

Desde el colectivo MuMaLá advirtieron que la violencia de género en sus manifestaciones más extremas está relacionada con el deterioro de las condiciones socioeconómicas y la falta de respuestas estatales. Según señalaron, estos factores profundizan la vulnerabilidad de mujeres y disidencias frente a distintas formas de violencia.

Entre los casos que marcaron octubre, la organización destacó el femicidio de Nanci Godoy, una docente rural de 52 años de Corrientes que fue asesinada luego de permanecer desaparecida durante 20 días.

Godoy trabajaba en un paraje de difícil acceso y había visibilizado las condiciones de vulnerabilidad en las que estudiaban los niños y niñas de esa zona.

Los femicidios de trabajadoras sexuales y otros casos

El relevamiento también puso el foco en los asesinatos de cuatro trabajadoras sexuales ocurridos durante octubre: Daniela Villalba (28), Tatiana Micaela Fernández (27), Débora Bordón (30) y Bárbara Camila Aragón (26).

Ante estos crímenes, desde la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) reclamaron que cese la estigmatización y exigieron mayores medidas de protección, además del reconocimiento de sus derechos laborales y sociales.

Otro de los casos mencionados fue el de Natalia Giménez (35), asesinada en Rosario. La investigación vincula el crimen con amenazas que habría recibido en el contexto de una deuda con prestamistas que cobraban intereses usurarios.

Los datos difundidos por el Observatorio vuelven a poner en primer plano la magnitud de la violencia de género en el país y el reclamo de las organizaciones para fortalecer la prevención, la protección y la asistencia a las víctimas.