La tragedia que enlutó la madrugada de este sábado a la localidad de Icaño y a toda la provincia tiene un rostro y un nombre que hoy miles despiden con profundo dolor. La joven que perdió la vida en el fatal siniestro vial sobre la Ruta 34 y la avenida Boulevard República fue identificada como Kihara Seifer, de apenas 18 años.

Kihara no era una vecina más; era una figura sumamente conocida y querida tanto en su ciudad natal como en los pueblos aledaños. Multifacética y dueña de un gran carisma, la joven se desempeñaba como lashista, trabajaba como modelo y deslumbraba con su talento como bailarina. Su imponente presencia y simpatía la habían llevado a consagrarse, años atrás, como reina del carnaval de Icaño, un título que sus seres queridos hoy recuerdan con profundo orgullo: "Ella está en el mejor reino porque siempre fue y será una reina".

La noticia de su repentina muerte generó una conmoción inmediata. Rápidamente, las redes sociales se inundaron de mensajes de despedida, fotografías y palabras de aliento dirigidas especialmente a los padres de la adolescente, la familia Procopp-Seifer. El dolor por la irreparable pérdida de "su única hija" y "el orgullo de su madre" caló hondo en toda la comunidad.

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"La vida no debería ser así, no deberíamos llorarlos, deberíamos estar aplaudiendo sus logros", lamentó uno de sus allegados a través de conmovedores estados de redes sociales, rogando por consuelo "para esos papitos" ante tantos sueños y metas que quedaron por cumplir.

El shock por lo repentino e inesperado del siniestro se vio reflejado en las dolorosas anécdotas de quienes compartieron con ella sus últimas horas. "Imposible creer, si ayer estabas tan feliz con tus amigas", escribió con tristeza una de sus amistades. En la misma sintonía, otra persona cercana recordó su última interacción, apenas horas antes de la fatalidad: "Anoche pasaste saludándome por mi trabajo, siempre tan alegre y elegante".

Hoy, Icaño no solo llora a una víctima de un siniestro vial, sino que despide a su querida "Turquita", la chica de 18 años que había logrado ganarse el cariño incondicional de una región entera que hoy, sumida en la tristeza, pide por su descanso eterno.