Hombre de 77 años, de apellido Baranda, es condenado a tres años de prisión en suspenso por tráfico ilegal de explosivos, tras ser detenido en un control policial en Entre Ríos con media tonelada de dinamita en su camioneta. El imputado había partido de Misiones, cruzado Santa Fe y accedido a Entre Ríos por el túnel subfluvial, en el cual está prohibido transportar explosivos, su destino final era Córdoba.
Durante el operativo, realizado en el Puesto Caminero Santa María, Baranda intentó ocultar los explosivos, tapándolos con trapos y declarando falsamente que transportaba agroquímicos. En total, transportaba 20 cajas con 15 panes de dinamita cada una, sin autorización ni medidas de seguridad adecuadas, así también como elementos antichispa. Además de los explosivos, se le secuestró la camioneta, herramientas y casi 100.000 pesos en efectivo.
Su defensa argumentó que el material no era peligroso por falta de detonadores, pero la fiscalía destacó la gravedad del caso y señaló que el hombre transportaba más dinamita que la usada en el atentado a la AMIA. Finalmente, la jueza Noemí Berros dictó una condena condicional, aunque avaló la acusación del Ministerio Público Fiscal.
Además, la fiscalía solicitó que el vehículo quede a disposición de la provincia y que el explosivo sea destruido.