Paraguay atraviesa una profunda crisis institucional y financiera: el Senado destituyó al presidente Santiago Peña mediante un juicio político y, minutos después, la Fiscalía ordenó su detención en una investigación por presuntas irregularidades relacionadas con Ueno Bank. Su hasta entonces vicepresidente, Pedro Alliana, asumió la conducción del país.
La decisión se tomó durante una sesión extraordinaria realizada este viernes 6 de noviembre. Los 44 senadores presentes votaron a favor de declarar culpable a Peña por mal desempeño de sus funciones. Un legislador estuvo ausente.
De esta manera, el mandatario se convirtió en el segundo presidente paraguayo elegido democráticamente que es removido de su cargo desde el fin de la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1989. El antecedente fue Fernando Lugo, destituido en junio de 2012.
El escándalo financiero que desató la crisis
El juicio político se desarrolló en medio de la crisis generada por la intervención de Ueno Bank, una entidad que tenía alrededor de 2,9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes.
Durante el proceso, los legisladores acusadores señalaron presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos y cuestionaron los vínculos de Peña con la entidad financiera. También denunciaron un supuesto perjuicio de unos 1.200 millones de dólares para el Estado paraguayo.
La situación generó preocupación entre los ahorristas y afectó especialmente a usuarios que no pudieron acceder con normalidad a sus fondos. Entre los sectores alcanzados por la crisis se encuentran jubilados del Instituto de Previsión Social.
Es importante aclarar que las acusaciones formuladas en el juicio político no equivalen a una condena penal: la investigación judicial deberá determinar las eventuales responsabilidades individuales.
Peña había anunciado su renuncia, pero el Senado avanzó con la destitución
Antes de la votación, Santiago Peña había comunicado su decisión de renunciar a través de un mensaje en redes sociales. Sin embargo, el Congreso no había tratado formalmente esa dimisión por falta de quórum.
Durante el juicio político, el mandatario solicitó una prórroga de 72 horas para preparar su defensa, pero el Senado rechazó el pedido. Peña no se presentó personalmente y sus abogados, Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, expusieron sus argumentos ante los legisladores.
La defensa cuestionó la validez del procedimiento y sostuvo que las acusaciones no demostraban una infracción concreta atribuible al presidente.
Finalmente, los senadores votaron y lo separaron del cargo.
Detuvieron al expresidente y lo trasladaron a un cuartel
Tras la destitución, la Fiscalía ordenó la detención de Peña en el marco de una investigación por presunta lesión de confianza y otros delitos. La medida también alcanzó al expresidente del Banco Central paraguayo, Carlos Dagoberto Carvallo Spalding.
Peña fue detenido inicialmente en su domicilio de Asunción. Sin embargo, durante la noche fue trasladado al Regimiento Escolta Presidencial, una unidad militar, luego de que una multitud se concentrara frente a su vivienda y se produjeran incidentes.
El exmandatario fue citado para comparecer este sábado ante el Ministerio Público, donde deberá responder en el marco de la investigación. La detención no implica que haya sido declarado culpable de los delitos penales que se investigan.
Pedro Alliana asumió la Presidencia
Tras la salida de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo presidente de Paraguay, conforme al mecanismo constitucional de sucesión.
En su primer mensaje, pidió serenidad ante la crisis y prometió que su Gobierno trabajará para compensar a los afectados por el descalabro financiero.
La situación abre una etapa de incertidumbre política en el país vecino, mientras la Justicia avanza con la investigación sobre Ueno Bank y las responsabilidades que pudieran surgir.






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