El Dr. Rafael Zanni, integrante de la Unidad Fiscal para la Circunscripción Río Hondo y Jiménez, junto a efectivos de la Comisaría Comunitaria Nº 50, investiga una presunta estafa perpetrada con la tarjeta de débito de un jubilado que falleció, mediante la cual y tras el deceso del titular hicieron dos extracciones de dinero por un total de 660 mil pesos.
Tal anomalía salió a la luz cuando un hermano del occiso, que era apoderado de este, se llegó ayer a la entidad bancaria, para presentar el certificado de defunción que acredita que el jubilado había fallecido el 11 de junio de este año, a fin de dar de baja su cuenta. Indicó que por problemas de salud no había podido hacer el trámite antes.
Los empleados del banco le informaron que dicho trámite no era factible, porque alguien estaba utilizando la tarjeta de débito, con la cual se realizaron extracciones de dinero por cajeros automáticos, las que tenían fechas posteriores al deceso del titular.
Especificaciones
Se le especificó que una de las extracciones se realizó el 23 de junio de este año, y había sido por la suma de 410 mil pesos, en tanto que la restante fue el 29 de julio último por 250 mil pesos.
El denunciante informó que la documentación de su hermano fallecido quedó en el domicilio donde residía, por lo que sospecha que una hija y el nieto del occiso pudieron haber realizado dichas extracciones.
El fiscal Zanni ordenó requerir un informe al banco y obtener filmaciones de los cajeros donde se hicieron las extracciones de dinero, a los efectos de identificar a quienes las hicieron.