Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Opinión

River ya no necesita jugar perfecto para imponerse

El equipo de Coudet venció 2-0 a Gimnasia y avanzó a semifinales dejando una sensación distinta. Sin dominar completamente, River mostró algo que hace semanas no encontraba: seguridad.

Daniel Sandoval

Por Daniel Sandoval

 

River volvió a sentirse cómodo en cancha

River le ganó 2-0 a Gimnasia de La Plata en los cuartos de final del Torneo Apertura y más allá del resultado, dejó algo todavía más importante: sensaciones positivas.

Porque quizás no fue una actuación brillante de principio a fin, ni una exhibición futbolística absoluta, pero sí fue uno de esos partidos donde el equipo transmite confianza. Y eso, para este River, hoy vale muchísimo.

El primer tiempo fue probablemente uno de los mejores tramos futbolísticos del equipo en bastante tiempo. Se lo vio más suelto, más dinámico y, sobre todo, cómodo dentro del partido.

Había ritmo. Había circulación. Había intención.

Y también había algo que River venía buscando hace semanas: continuidad emocional dentro del juego.

 

El golpe anímico del partido anterior cambió muchas cosas

Hay equipos que crecen desde el juego y otros que primero necesitan crecer desde la cabeza. Este River parece ir por ese segundo camino.

La clasificación sufrida del partido anterior terminó funcionando como una inyección anímica enorme para el plantel. Y eso se notó contra Gimnasia.

River hoy juega con otra seguridad.

No necesita dominar totalmente para sentirse superior. Y eso quizás es lo más peligroso que empieza a mostrar este equipo.

Porque incluso sin controlar el partido durante los 90 minutos, nunca dio la sensación de estar incómodo.

Pegó en los momentos justos. Golpeó cuando tenía que hacerlo y sostuvo la ventaja con personalidad.

 

El crecimiento individual que explica el presente

También hay otra explicación clara para este momento: varios futbolistas levantaron muchísimo su nivel.

Martínez Quarta volvió a mostrar autoridad y hasta se dio el gusto de convertir. Rivero sigue creciendo silenciosamente y cada vez transmite más seguridad. Fausto Vera y Aníbal Moreno sostuvieron el ritmo del equipo y le dieron equilibrio en momentos importantes.

Y ahí aparece algo interesante: River ya no depende únicamente de nombres puntuales.

Empieza a parecerse más a un equipo.

Incluso los cambios entraron bien, algo que durante varios momentos del semestre fue una deuda importante. Hoy el banco responde y eso, en instancias eliminatorias, puede marcar diferencias enormes.

Lee también:

La Scaloneta entra en modo Mundial entre certezas y apuestas

 

Freitas y el rol de esos jugadores que sostienen procesos

Hay futbolistas que quizás no se llevan todos los titulares, pero terminan siendo fundamentales en campañas largas.

Y Freitas empieza a ocupar ese lugar.

Cada vez que entra, responde. Cada vez se lo ve más cómodo, más metido y entendiendo mejor qué necesita el equipo en cada contexto. Hoy parece haberse ganado definitivamente ese lugar de jugador 12 o 13 que todo plantel competitivo necesita.

 

Beltrán, Acuña y los nombres que empiezan a pedir Mundial

Hay niveles que ya empiezan a llamar la atención más allá del torneo local.

Santiago Beltrán volvió a responder cuando River lo necesitó. La atajada a Chelo Torres fue clave en el único momento donde Gimnasia realmente pudo meterse en partido. Y eso vuelve a abrir una discusión interesante pensando en la Selección.

Porque Beltrán atraviesa un semestre enorme.

Lo mismo pasa con Marcos Acuña. Juega cada partido con una intensidad tremenda, transmite personalidad y parece haber recuperado una regularidad que durante mucho tiempo le costó sostener.

Y el gol de Martínez Quarta termina siendo un reflejo perfecto del presente emocional del equipo: hoy River juega convencido.

Y cuando River se convence, cambia todo.

 

Ahora llega la verdadera prueba

Pero tampoco hay que exagerar.

River ganó bien. Mereció avanzar. Mejoró muchísimo desde lo emocional y también desde algunos aspectos futbolísticos. Pero ahora aparece el verdadero examen.

Rosario Central.

Un equipo más trabajado, más aceitado y probablemente más equilibrado hoy como conjunto. Ahí River tendrá que demostrar si este crecimiento realmente es sólido o si todavía depende demasiado del envión anímico.

Porque una semifinal ya no te permite tantos altibajos.

 

Un torneo que empieza a tomar temperatura

Las semifinales dejaron un escenario interesante.

River, el gigante que parece despertar.

Rosario Central, el equipo más sólido del momento.

Argentinos Juniors, otra vez metido entre los protagonistas.

Y Belgrano, representando la fuerza del fútbol cordobés.

Un cuadro fuerte. Parejo. Y con estilos muy distintos.

Pero River llega con algo que hace un tiempo no tenía: confianza.

Y a veces, en instancias así, eso pesa tanto como el juego.

Te puede interesar:

José María Cantos "renace" cada día en el Multimedio

River Torneo Apertura 2026 Clasificación
Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso