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Películas que hablan de cine y te hacen amarlo, una oda al séptimo arte desde adentro

Por WEC (Ilustrador digital y Periodista) - Una selección de películas en dos grupos: los que hacen referencia a la industria y los que la homenajean

El lugar común de quienes aman el cine o quizás intentan ser expertos en la materia, nombrarían sin duda alguna a "Cinema Paradiso". Quienes no la vieron, no están listos para tener una conversación sobre ello y deben verla, para poder decirse "cinéfilos". Pero películas clásicas o los clásicos de ayer y hoy hacen a un listado que todo cinéfilo o experto en el cine debe ver ¿Y quién dictamina eso? Bueno, eso es relativo. Hay películas que quizás no están en listados que, en muchos sitios especializados o artículos especiales de este tenor, se establecen como las mejores de todos los tiempos o de determinadas épocas.

En este artículo, expondremos una selección de películas desde mi lugar, que hablan de cine y que te llevan a amarlo como tal. El séptimo arte ha logrado sobrevivir a la radio, a la televisión y a internet, hoy las redes sociales, y más reciententemente, las plataformas. Pero el cine como espectáculo, el cine de salas, que es mucho más que una película en pantalla grande. Tiene que ver con la experiencia, desde que uno planea ir, la preparación, la elección de la película y el ingreso en la sala. Cuando ingresas a toda sala de cine, te exigen que pongas en silencio o que apagues el celular, allí empieza la etapa de aislamiento del mundo externo. Eres vos frente a la pantalla, no importa más nada y eso es lo más interesante.

Para hacer esta selección, vamos a separarlas en dos grupos: por un lado, las películas donde la historia hace referencia al cine mismo; y por otro lado, las que son consideradas "clásicos" u "obras de arte" y honran a la industria, incluso, hacen amarlo aún más.

 

Hablan de cine

En el primer grupo, películas que hablan del cine mismo y que son un clásico, o por lo menos, deben ser vistas por aficionados y expertos, hay varias. Y parte de este grupo, no puede no estar "Cinema Paradiso". Fue escrita y dirigida por Giuseppe Tornatore, película italiana dramática del año 1988 y ganadora del Óscar a mejor película de habla no inglesa. Es un homenaje y tiene un mensaje cargado de emotividad y de nostalgia, de aquel joven que deja su pueblo natal para buscar mejor fortuna en otros lugares. Pero resguarda en lo más profundo, esos momentos de felicidad que se quedaron con aquel niño que fue. Es sentimiento puro, bohemia y arte a la vez. Bueno, el arte es eso ¿no? Y esta película lo refleja claramente, sin tapujos, sin vueltas, con las cartas dadas vueltas desde el principio y ningún conflicto de veinte mil nudos como hoy estamos acostumbrados a exigir en las películas.

Otra película que no puede faltar en esta lista es "Hugo" o "Hugo Cabret", una película de drama y aventuras del año 2011 dirigida por Martin Scorsese. Primera producción filmada en 3D de este director, fue nominada a once premios Óscar y ganó cinco de ellos. Se centra en la historia de un niño que vive solo en una estación de tren de París, es hijo de un relojero y ha heredado su habilidad con la precisión para las máquinas. Por ello, intentará reconstruir un autómata que dejó incompleto su progenitor, acompañado por una excéntrica niña Isabella y un viejo juguetero, que no es otro que un legendario director de cine, George Meliés.

Así también, encontramos a otra película que habla del cine como "Babylon" dirigida por Damien Chazelle, siendo una comedia dramática y épica y que también comprende lo que es el cine histórico. Su historia se centra en el auge y la caída de múltiples estrellas y personalidades durante la transición de Hollywood del cine mudo al sonoro, a finales de la Década de 1920. Y otra de las películas que también podemos sumar a este grupo y pertenece a este director, es "La La Land". Donde una aspirante a actriz y un pianista de jazz se conocen y enamoran en Los Ángeles, considerada una de las mejores versiones modernas de grandes musicales hollywoodenses, de los últimos tiempos.

Y así podemos nombrar a otras como: "El crepúsculo de los dioses" (Billy Winder", "El fotógrafo del pánico" (Michael Powell), "8 y medio" (Federico Fellini), "Inland Empire" (David Lynch), "La cámara de Claire" (Hong Sang-Soo), "¡Corten!" (Marc Ferrer) y más.

 

Obras del séptimo arte

El otro grupo, está formado por películas que nos hacen amar al mismo cine. Allí sin dudarlo nombro primeramente a la trilogía de "El Padrino", una producción audiovisual dirigida por Francis Ford Coppola pero con el libro original de la novela de Mario Puzo. Muchas las habrán visto, otros no, en referencia a su trama: se centra en una familia con orígenes italianos que se han establecido en Estados Unidos, pero deben enfrentar la inestabilidad de las mafias en dicho territorio, donde una puja por el poder se desata. En el medio, la inevitable decadencia de un líder de una de las familias más fuertes y paralelamente, el forzado ascenso de un líder de familia que se convierte en el más temido y respetado por todos.

En contrapartida a esa trilogía, Sergio Leone, realizó otra obra de arte que muestra a través del séptimo arte ese tipo de historia de luchas de poder, familias extranjeras y tragedias incesantes. Nada más ni nada menos que "Érase una vez en América", curiosamente protagonizada por Robert De Niro y es del año 1984.

El género del terror no queda fuera de este listado y es bien defendido por dos grandes clásicos: "El exorcista" dirigida por William Friedkin y "El bebé de Rosemary", dirigida por Roman Polanski.

También, en este camino podemos encontrar otra gran película como "El moderno Sherlock Holmes" de Buster Keaton y del año 1924. Allí cuenta la historia de un proyeccionista que sueña con ser detective, cuando milagrosamente se encuentra dentro de la película que está proyectando y allí intentará salvar a su amada de las manos del villano. Es una de las cintas más aclamada del cine mudo.

Otro título dentro de este grupo, es la película "El desprecio" (1963) de Jean-Luc Godard. Se centra en la dolorosa crisis matrimonial entre un dramaturgo francés y su esposa, a quien da vida Brigitte Bardot, al trasladarse a Capri para reescribir algunas escenas del nuevo proyecto del director alemán Fritz Lang. Una historia de malentendidos, celos y resentimiento, pero sobre todo de una forma del cine crepuscular.

Así tenemos otras que podemos nombrar como: "El resplandor" (Stanley Kubrick), "El gran pez" (Tim Burton), "Goodfellas" (Martin Scorsese), "El silencio de los corderos" (Jonathan Demme), "Inception" (Christopher Nolan), "Terminator" (James Cameron), "Django, sin cadenas" (Quentin Tarantino), "Los puentes de Madison" (Clint Eastwood), y más.

Ambos grupos de películas no buscan ser mejores, uno sobre el otro, al contrario, son otros los sentidos. Tanto el mensaje, el abordaje de la historia, la narrativa, el lenguaje audiovisual puesto al servicio de la historia, los actores, la puesta de cámaras, el arte y la estética en toda su amplitud, pasando por todos los demás departamentos y direcciones que conforman una producción audiovisual de estas características. Todo ello responde a un objetivo: hacer cine. Y eso no es cualquier cosa. Aunque hoy parezca o esté reducido al hecho de que se pueden hacer muchas cosas con dispositivos tecnológicos como celulares, ello no minimiza al arte mismo de "hacer cine".

Porque "hacer cine" no se trata de una gigantesca cámara filmadora, más de dos equipos de varias personas trabajando en el rodaje de varias escenas, superproducción, muchas marcas apoyando, no. El séptimo arte tiene que ver con tener un mensaje fuerte y utilizar el lenguaje para movilizar al espectador.

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