No la había visto en el año que se estrenó. Siempre la había pasado entre la infinidad de títulos en el catálogo multicolor que ofrecía y mostraba Netflix en su momento. Hasta que hace dos años (2023), creo, decidí sentarme a verla detenidamente. Y así fue. Como todo un ritual, una noche me senté y comencé a verla y terminé la primera temporada en una noche. Dos días después me vi varias siestas, la temporada dos, y ya era algo que necesitaba terminar de verla completo. La tercera temporada la vi en una semana. Y la cuarta temporada la vi en varios fines de semana, porque ya eran capítulos de dos horas cada uno. Entonces los vi como si fuesen varias películas. Con esa temporada, para mí la mejor de todas, terminó de atraparme por completo la historia en general.
La serie fue como descendiendo en su potencialidad, tanto en historia como en aspectos de los personajes y en cuanto a la lucha entre el bien y el mal. Fue claro ese descenso en el paso de la temporada 2 a la 3, esta última, la más floja. Al finalizar las primeras tres temporadas, llegó la pandemia y esta pausa de casi tres años le vino realmente bien a la historia. Porque en el 2022, cuando se estrenó la cuarta parte, llegó y salvó por completo la historia con 9 episodios que son realmente imperdibles. Con un arco argumental que no decae, un ritmo narrativo audiovisual impactante y personajes que generaron una atmósfera que se merecía todo este universo creado por los Hermanos Duffer.
La serie Stranger Things, un fenómeno global de Netflix, logró lo que pocas producciones consiguen: cautivar a múltiples generaciones con una mezcla magistral de misterio, ciencia ficción y un profundo respeto por la cultura pop de los años 80. Más allá de sus monstruos y tramas conspirativas, la serie de los hermanos Duffer es un ejercicio de narrativa inteligente que ha sabido construir un universo rico en referencias y simbolismos.
Intertextualidad ochentera
El principal motor de la serie es su capacidad para evocar la nostalgia a través de una fuerte carga de intertextualidad. No se limita a ser un simple homenaje; es un tapiz tejido con referencias a las obras de Steven Spielberg, Stephen King y películas icónicas como "E.T.: el extraterrestre", "Los Goonies", "Alien" e "It".
La serie absorbe estas influencias y las remezcla en una narrativa fresca, utilizando arquetipos literarios y cinematográficos de la época. La tipografía del título, la banda sonora de sintetizadores (synth wave) y la estética visual no son gratuitas, sino pilares que construyen una memoria cultural colectiva y una ambientación perfecta. La tipografía icónica, la banda sonora de sintetizadores pulsantes y la paleta de colores cálidos no son solo adornos, sino elementos narrativos que transportan al espectador a un tiempo y espacio específicos, creando una inmersión total.
Esta intertextualidad funciona en varios niveles. Para la audiencia que vivió esa década, es un ejercicio de nostalgia pura y reconfortante; para las generaciones más jóvenes, es una introducción a un canon cinematográfico clásico. La cultura geek es un lenguaje en sí mismo dentro de la serie: los personajes usan metáforas de "Dungeons & Dragons" para comprender y nombrar las amenazas del Upside Down, estableciendo un código ético y una forma de entender su peligrosa realidad.
¿De qué trata?
Para los que no la vieron todavía, están a tiempo para ponerse al día hasta que se estrene la última parte. Ambientada durante la década de 1980, la historia se sitúa en el pequeño pueblo ficticio de Hawkins, Indiana, Estados Unidos, donde sus residentes comienzan a lidiar con una dimensión alternativa hostil conocida como Upside Down, después de que una instalación de experimentación humana cercana abre una puerta entre ella y el mundo normal.
La desaparición de Will Bayers desata una serie de acontecimientos que sus mejores amigos y familia descubrirán poco a poco que tienen una línea de conexión con una amenaza terrible. Esa amenaza tiene que ver con ese "Mundo del Revés", que buscará pasar al mundo real en la figura de un ser cruel y despiadado llamado "Vecna", que desata sus habilidades sobrenaturales para invadir el mundo por completo. El objetivo es sumir a todo el planeta en esa agonía y alimentarse de ello. La "pandilla" de amigos se unirá para poder luchar contra esa gran amenaza.
Simbolismos
A nivel temático y simbólico, Stranger Things se centra en la idea del colectivismo y la importancia del trabajo en equipo. Los personajes, con sus individualidades únicas (la niña con poderes, el adolescente popular, el niño científico, el adulto escéptico), deben complementarse para enfrentar los desafíos sobrenaturales.
El "Upside Down" o Mundo del Revés simboliza una realidad oscura y corrupta que refleja los miedos y secretos del mundo real y de sus personajes. La batalla constante entre la luz y la oscuridad, y la lucha por la supervivencia, resaltan la lealtad, la amistad y el sacrificio como valores.
Más allá de los demogorgones y los Mind Flayers, la serie está cargada de simbolismos potentes. El Mundo del Revés es la manifestación física del subconsciente oscuro de Hawkins, un reflejo corrupto y estancado del mundo real. Esto representa el trauma colectivo e individual al que se enfrentan los personajes. El tema central es la amistad y la lealtad. La "pandilla" como ese elemento colectivo que representa la unión para luchar contra esa amenaza externa.
Una narrativa que cautiva
El estilo narrativo audiovisual es uno de sus puntos más fuertes. Combina el misterio y el terror con momentos de comedia y drama adolescente, evolucionando en tono a lo largo de las temporadas. La narrativa se desglosa en múltiples subtramas (los niños, los adolescentes, los adultos) que eventualmente se entrelazan de manera magistral, manteniendo al espectador enganchado.
Visualmente, la serie es impecable. La dirección de fotografía y el diseño de producción recrean la estética de los 80 con una precisión asombrosa. El uso de la música, tanto la banda sonora original de Kyle Dixon y Michael Stein como las canciones pop de la época, es crucial para establecer el tono y la atmósfera (¿quién podría olvidar "Running Up That Hill" de Kate Bush en la temporada 4?). La serie utiliza la iluminación de manera expresiva, con contrastes marcados entre el mundo real, iluminado con colores vibrantes, y el Upside Down, dominado por tonos fríos y oscuros.
La temporada final
La quinta y última temporada promete un cierre épico, con los creadores asegurando que tenían claro el final desde el principio de la serie.
Hawkins ha sido asediado y puesto en cuarentena militar tras los eventos devastadores del final de la cuarta temporada. La trama girará en torno a la batalla final contra Vecna/Henry Creel, que ha desaparecido y cuyos planes son desconocidos. El elenco completo se unirá con un solo objetivo: encontrarlo y matarlo.
Se espera que la temporada aborde finalmente el origen completo del Upside Down y su conexión con Will Byers, quien podría tener un papel crucial en el desenlace, quizás incluso haciendo el sacrificio final. Los Duffer han prometido una temporada más grande en escala, más orientada a la acción y, sobre todo, "la más emotiva" de todas, preparando al público para decir adiós a personajes que ya forman parte de la cultura popular. El viaje de estos niños, ahora jóvenes adultos, culminará en una confrontación que definirá el destino de Hawkins y, también, de todo el mundo.