Tras forcejeo, le arrebató un celular y huyó
Afortunadamente, pese a la violencia del ataque, la víctima no sufrió lesiones.
Afortunadamente, pese a la violencia del ataque, la víctima no sufrió lesiones.
El sujeto, según se madre, fue denunciado en reiteradas oportunidades por delitos contra la propiedad.
El fugado afirmó que no tenía a dónde estacionar.
La víctima fue asistida en el CIS de la vecina ciudad.
Las llamas pasaron a un campo vecino y acorralaron a los animales. Se realizó la denuncia.
El dueño del rodado sorprendió al delincuente y fue amenazado con un cuchillo.
El depravado acosó sexualmente a la víctima, hasta que descendió y exhibió sus partes íntimas. Tendría 1,80 metro de estatura.
Para los otros dos casos pidió el cumplimiento ficto de la pena, por el tiempo que lleva privado de la libertad. Fiscalía y querellas se opusieron.
Se rechazó el pedido de excarcelación y de nulidad para los secuestros de una libreta y un cuaderno que tendrían información vital para la causa.
El Dr. Julián Fuster, representante de fiscalía, pidió la legalización de la aprehensión y su conversión en detención, aludiendo a la existencia de riesgos procesales. La defensa solicitó la excarcelación del sujeto, pero no prosperó.
Dijo que el sujeto le colocó un cuchillo en el cuello, amenazándola con sacarle los ojos y matarla mientras la insultaba con irreproducibles agravios hacia su persona. El caso está siendo investigado por la fiscal Cecilia Gómez Castañeda.
Un contador denunció el robo en su hogar, que fue entre las 19 y 21, los vecinos no pudieron ver nada, pero quien robó lo hizo por delante de la vivienda rompiendo candado, reja y puerta, para entrar y salir como dueños de casa.
Cuando la Policía llegó, los residentes en la zona lo estaban agrediendo, pues había intentado forzar el vidrio del vehículo. Tenía un cuchillo.
El productor de eventos de cómics está acusado de aberrantes hechos que habrían tenido lugar cuando reclutaba a las víctimas para, supuestamente, filmar cortos de la Mujer Maravilla.
La mujer acopiaba la droga en una vivienda del pasaje San Diego mientras que él la comercializaba en otro domicilio del Pje. Walter Aguirre, ambos del barrio Agua y Energía.