Ingenioso, sigiloso y usando guantes, ingresó a un autoservicio de La Banda. Recorrió el negocio y robó más de $ 160 mil. Había elementos de valor, pero se tomó el tiempo necesario solo para buscar la plata.
Eran aproximadamente las cuatro de la mañana de ayer, cuando las cámaras de seguridad de un comercio ubicado en la esquina de Necochea y Lavalle, en el barrio Centro, captaron movimientos extraños. Un sujeto, utilizando una barreta de hierro, logró violentar una ventana de ingreso al comercio. Saltó la ventana y se dirigió hacia uno de los depósitos. “Como sabiendo cómo es la instalación del autoservicio, buscó la plata”, dijo a Nuevo Diario Daniela Lloveras, propietaria del negocio.
Según la secuencia del video de las cámaras de seguridad, el sujeto ingresó a un depósito. Luego, buscó raudamente encima de un mueble y se dirigió hacia donde estaba la caja de seguridad empotrada en la pared. La violentó y sustrajo dinero que había guardado. Dejó un vuelto, aproximadamente 10 pesos y gomillas.
Tenía una bolsa en sus manos. Usaba guantes y tenía el rostro cubierto con un pasamontañas. Caminó hacia donde están instaladas las cámaras. Recorrió los pasillos del comercio y se dirigió hasta la oficina central.
Dejó sus “herramientas de trabajo” encima de cajones y comenzó a buscar el dinero. Tenía paquetes de cigarrillos, mercadería y elementos de valor, pero el malviviente sabía que había plata guardada. Buscó por cada rincón de la oficina, hasta que encontró la recaudación en uno de los cajones del escritorio. Eran aproximadamente 160 mil pesos.
Levantó el dinero. Lo guardó entre sus pertenencias y se fue. Tenía el “premio” entre sus manos y sin dejar huella alguna. Huyó del sitio, sin rumbo.
Trabajo de inteligencia
Los efectivos de la División Delitos Comunes Banda iniciaron las averiguaciones sobre el robo. Se tomó una declaración testimonial a cada uno de los empleados que trabajan en el autoservicio.
Sospechando que la “información” sobre la existencia del dinero y el lugar donde era guardado salió desde el lugar, se realizaron las pericias de rigor en el comercio.
Los investigadores encontraron una escalera de aproximadamente un metro, la que tenía atado a uno de los extremos un cable. La escalera fue dejada a un costado de la pared, sobre un montículo de arena.
“No sospechamos de nadie”
La propietaria del comercio Daniela Lloveras indicó: “Es la primera vez que sufrimos un robo. Sabíamos que un día nos iba a pasar. Siempre tuvimos el problema de las mecheras, pero jamás un robo así”.
“No sospechamos de nadie y sospechamos de todos. No sabemos quién podría haber entrado a robar. No esperamos recuperar la plata, pero sí saber quién es el autor de este robo”, sentenció la comerciante.
Los investigadores secuestraron los videos de las cámaras de seguridad para ser analizados, se secuestraron celulares de los empleados y se tomó declaración testimonial a cada una de las personas que trabajan en el sitio.