El silencio de la madrugada de ayer fue atravesado por un estruendoso ruido que despertó a los vecinos del barrio Centro de Añatuya, departamento General Taboada. Eran las dos de la mañana. Algunos se levantaron y salieron hasta la vereda para ver qué había sucedido. De esta manera, advirtieron que se había derrumbado una vivienda de calle San Martín 266, del citado complejo habitacional. El techo había caído sobre una pareja y su hijo que dormían en una cama de dos plazas. Los testigos alertaron inmediatamente a la Policía para pedir ayuda. Los uniformados de la Comisaría 41ª rescataron de entre los escombros a Julio Valente (27 años), su pareja Araceli Ibarra (26) y el hijo de ambos, de tres años.
Las víctimas fueron trasladadas al hospital zonal de Añatuya para su atención, en una ambulancia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios. Los médicos establecieron que milagrosamente la madre y su hijo presentaban excoriaciones leves en distintas partes del cuerpo, por lo que fueron dados de alta tras las curaciones y unas horas en observación.
Sin embargo, el joven padre presenta graves lesiones. Los profesionales establecieron que sufrió traumatismo encéfalocraneano (TEC), hematomas en el rostro y excoriaciones en las regiones dorsal y lumbar. Por este motivo, los médicos ordenaron su derivación al hospital Regional de la ciudad Capital, donde quedó internado en cuidados intensivos.
Las últimas lluvias habrían minado la estructura edilicia por las presuntas filtraciones que presentaba, hasta que la dejaron endeble y provocaron su derrumbe.