Una familia, con orígenes en Añatuya, reclama sobre el pronto esclarecimiento de un hecho, que habría ocurrido en el mes de febrero y del cual resultara victima un niño de 4 años.
La causa se inició judicialmente el pasado 18 de octubre, ingresando posteriormente, el 1 de noviembre a través de la fiscalía de la Dra. Rímini, que al terminar ese día su turno, recayó la Dra. Ganem.
La familia reclama, que a pesar de haberse presentado un informe de una psicóloga, el cual resultaría contundente y que consta en el legajo, la causa fue caratulada como abuso sexual simple, a la espera de una cámara Gesell, la que fue "postergada varias veces sin explicación alguna" y una vez realizada, siempre según expresiones de familiares, “no se cumplió con el protocolo”.
Lo llamativo del caso, es que el acusado es un familiar, que se desempeña como empleado judicial en los tribunales de Añatuya, en un lugar clave, aunque es oriundo de la ciudad capital de la provincia.
La familia, que solicita preservar por ahora la identidad para salvaguardar al menor, sostiene que “esto es claramente un caso de abuso sexual doblemente agravado por resultar ultrajante y por la relación de guarda en concurso real con el delito de coacción, en contra de un menor de 4 años y a pesar de esto se demoró alrededor de 17 días para que como querella podamos obtener el número de legajo de la causa”
Otra de las cuestiones que los familiares reclaman, es el hecho de que en el momento que el menor debía exponer en cámara Gesell, no se les permitió el ingreso a la querella, a pesar de que el juez Álvaro Mansilla avaló el ingreso a cámara Gesell.
Desde el seno de la familia, sostienen que “a pesar de todo lo que pasamos y la angustia de vivir esta situación, tenemos fe en que a partir de la difusión del caso, se tomen medidas urgentes, que sean ejemplificadoras en este tipo de casos, sobre todo cuando esté involucrado un empleado ligado a la Justicia".
Una familia, con orígenes en Añatuya, reclama sobre el pronto esclarecimiento de un hecho, que habría ocurrido en el mes de febrero y del cual resultara victima un niño de 4 años.
La causa se inició judicialmente el pasado 18 de octubre, ingresando posteriormente, el 1 de noviembre a través de la fiscalía de la Dra. Rímini, que al terminar ese día su turno, recayó la Dra. Ganem.
La familia reclama, que a pesar de haberse presentado un informe de una psicóloga, el cual resultaría contundente y que consta en el legajo, la causa fue caratulada como abuso sexual simple, a la espera de una cámara Gesell, la que fue "postergada varias veces sin explicación alguna" y una vez realizada, siempre según expresiones de familiares, “no se cumplió con el protocolo”.
Lo llamativo del caso, es que el acusado es un familiar, que se desempeña como empleado judicial en los tribunales de Añatuya, en un lugar clave, aunque es oriundo de la ciudad capital de la provincia.
La familia, que solicita preservar por ahora la identidad para salvaguardar al menor, sostiene que “esto es claramente un caso de abuso sexual doblemente agravado por resultar ultrajante y por la relación de guarda en concurso real con el delito de coacción, en contra de un menor de 4 años y a pesar de esto se demoró alrededor de 17 días para que como querella podamos obtener el número de legajo de la causa”
Otra de las cuestiones que los familiares reclaman, es el hecho de que en el momento que el menor debía exponer en cámara Gesell, no se les permitió el ingreso a la querella, a pesar de que el juez Álvaro Mansilla avaló el ingreso a cámara Gesell.
Desde el seno de la familia, sostienen que “a pesar de todo lo que pasamos y la angustia de vivir esta situación, tenemos fe en que a partir de la difusión del caso, se tomen medidas urgentes, que sean ejemplificadoras en este tipo de casos, sobre todo cuando esté involucrado un empleado ligado a la Justicia".