La jueza de Control y Garantías, Dra. Sara Harón, decidió ayer dictar la prisión preventiva para tres de los cuatro acusados de intentar abusar sexualmente y atacar a golpes a la joven madre Alejandra Mattar, en un hecho ocurrido durante la madrugada del sábado 6 de octubre pasado en un galpón abandonado de Villa Atamisqui. La resolución recayó sobre Carlos Fernando Stiburek, Rubén Eduardo “Tuna” Stiburek, conocido como “Tunita”, y Pedro Reynaldo “Rey” Chazarreta, por los delitos de homicidio calificado por alevosía, violencia de género y concurso premeditado por dos o más personas, en grado de tentativa.
La magistrada —en la resolución— no hizo lugar al pedido de los defensores de los acusados, quienes habían solicitado el cambio de calificativa a lesiones graves. La Dra. Harón consideró que estuvo en riesgo la vida de la víctima, a raíz de las lesiones que presentaba en distintas partes del cuerpo, especialmente en el rostro, al ser atacada con pedazos de concreto. Asimismo, destacó que la víctima fue agredida en un lugar donde no tenía posibilidades de ser auxiliada y que, tras advertir los agresores que se movía tras la primera golpiza, regresaron para proseguir el ataque hasta que Mattar quedó inmóvil. La víctima tuvo que salir del galpón abandonado para conseguir ayuda.
Por otra parte, la jueza cambió la calificativa que pesaba sobre Luis Bravo y lo acusó de encubrimiento agravado, por lo que fue excarcelado con medidas restrictivas, entre ellas, no acercarse a la víctima.
La magistrada argumentó que no hay pruebas que lo ubicaran en el escenario del brutal hecho, aunque habría confabulado para encubrir el accionar de uno de los sospechosos.
Durante la audiencia, la Dra. Harón destacó que la víctima, de acuerdo con el testimonio de su hermana, aún “tiene miedo” de brindar más detalles de lo acontecido.