Un cabo de la Policía de la Provincia regresó a su domicilio luego de prestar servicio y comprobó que la vivienda de la manzana 45 había sido “visitada” por ladrones, debido al gran desorden de sus pertenencias.
El uniformado advirtió que los delincuentes habían violentado la seguridad de la puerta trasera para ingresar al inmueble. El dueño de casa realizó un relevamiento de sus bienes. De esta manera, estableció que se habían llevado una computadora portátil, varias prendas de vestir y una gran cantidad de herramientas. Asimismo, comprobó que le habían sustraído 10 mil pesos en efectivo que se encontraban guardados en uno de los muebles.
El policía alertó a sus colegas de la Comisaría Comunitaria Nº 51, donde realizó la denuncia.