Una joven intentó ayer comunicarse por teléfono con su padre, José “Tito” Chorén Martínez (53 años), quien no atendía. Minutos antes de las diez de la mañana se trasladó hasta la calle Rodríguez 155 del barrio Ramón Carrillo, donde el conocido triatleta vivía solo. De esta manera, se descubrió la tragedia. El deportista estaba muerto en su habitación. Se había ahorcado con un cable desde la ventana.
El lamentable hecho generó la presencia del personal de la Comisaría Sexta. Los peritos secuestraron un testamento que la víctima había dejado para su familia, por orden del fiscal Dr. Martín Silva.
La Asociación Santiagueña de Triatlón y Duatrón manifestó su pesar y destacó que siempre lo recordarán “disfrutando de su pasión: el triatlón”.