La irascible y violenta madre de una alumna que agredió brutalmente a la directora de la escuela Pedro Francisco de Uriarte, de la ciudad de Loreto, y le causó lesiones, seguirá privada de la libertad por el plazo de 15 días, aunque por tener una hija menor que atender, resultó beneficiada con la prisión domiciliaria. Se trata de Viviana Beatriz Herrera, a quien el Dr. Martín Silva —representante del Ministerio Fiscal— le imputó el delito de lesiones en perjuicio de Mercedes Bravo.
Legalizar la aprehensión
El fiscal solicitó ayer al juez de Control y Garantías, Darío Alejandro Alarcón, que legalice la aprehensión de Herrera y la convierta en detención por el plazo de ley, porque restan producir medidas de prueba ya que los testigos que declararon mencionaron a otras personas que observaron la agresión, a las que se ha citado a declarar para hoy y el lunes próximo, además de faltar la realización de un examen psicológico a la imputada.
La defensa se opone
La defensa técnica de Herrera —ejercida por el abogado Jorge Miguel— se opuso al requerimiento fiscal y solicitó la excarcelación de la imputada, al sostener que está acusada de lesiones, delito que es excarcelable, además de no existir —a su criterio— peligro procesal alguno, ya que su clienta tiene arraigo en Loreto y una hija menor, por lo que no piensa en fugarse o entorpecer el accionar de la Justicia.
Pide prisión domiciliaria
En forma subsidiaria, el letrado solicitó que en razón de la necesidad de atender a su hija menor, se le conceda a Viviana Herrera la prisión domiciliaria, a lo que el juez Alarcón decidió hacer lugar.
El hecho ocurrió el 6 de marzo último, cuando la directora citó a Herrera para dialogar y aclarar un malentendido, pero la mujer la insultó y la agredió aplicándole trompadas y patadas.